Otro modo de ahorrar: favores entre amigos

Otro modo de ahorrar: favores entre amigos

Otro modo de ahorrar: favores entre amigos

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comLa amistad es uno de los mayores regalos que hay, sin ninguna duda. Los amigos ayudan en los momentos malos, se alegran de tus triunfos y siempre están contigo, en las adversidades y en los momentos dulces de la vida. Ahora que la crisis económica está cambiando los hábitos de muchas personas, es el momento de considerar si este sentimiento puede beneficiar en la vida diaria, pero no para aprovecharse de otros, sino para compartir las necesidades del entorno personal o familiar y generar importantes pautas que hagan ahorrar dinero todos los meses.

Puede que parezca una postura utópica, pero en realidad no lo es. Si se aprovechan estos lazos humanos, basándose en un sentido solidario de la amistad y en aportar cada uno su granito de arena, se pueden minimizar algunos gastos. Así, en el caso de que se disponga de un vehículo, se puede beneficiar a amigos que no lo tengan. La estrategia pasaría por llevarlos en el coche si hay coincidencia de intereses (para hacer las compras, ir al trabajo o trasladarse al centro de la ciudad para realizar cualquier gestión personal). Y como esta, hay cientos de situaciones que requieren de la solidaridad de las personas más próximas. La crisis económica puede enseñar a mirar más por quienes están más cerca.

¿Cómo ayudarse entre amigos?

Son diversas las acciones que se pueden llevar a cabo dentro del grupo de amigos que incidan en un incremento del ahorro que afecte a todos sus miembros: desde prestar un pequeño importe para sus mayores necesidades, a optimizar los viajes para las labores cotidianas. He aquí algunas propuestas para que la solidaridad sea un valor al alza entre los amigos:

  • Podrán solicitarse pequeños préstamos, que serán sin intereses, y que en todo caso se podrán regularizar a través de un contrato en el que se indiquen el periodo de devolución, la cuantía de los pagos o, si hubiese, los meses de carencia. Los préstamos entre particulares pueden ser una opción muy ventajosa, pero requerirá de la colaboración de los amigos de mayor confianza y que dispongan de cuentas personales saneadas.
  • Se pueden hacer compras en grupo en los supermercados para aprovechar las ofertas que bonifican un mayor consumo. Cuanto mayor número de artículos se adquieran, más baratas salen las unidades (refrescos, cervezas, conservas, mantenimiento del hogar, etc…). De esta forma, se pueden agrupar las adquisiciones de varios usuarios para que la compra salga más barata.
  • Es muy efectivo pasar unos días de descanso con otras personas del círculo íntimo. Se puede viajar en sólo un vehículo y repartir todos los gastos. Además de ahorrar, será una experiencia muy gratificante disfrutar en esas jornadas con personas del entorno familiar o amigos con los que charlar, divertirse y compartir emociones.
  • Acudir a los vecinos de confianza cuando se necesiten algunas cosas para el hogar (un destornillador, alicates o cualquier aparato para el bricolaje) o algún ingrediente para hacer la comida (sal, pimienta, nata…). No se trata de ser un aprovechado, sino de dar solución a una urgencia que puede aparecer en cualquier momento.
  • Pedir dinero para pagar un pequeño gasto ante cualquier imprevisto que precise una reparación y la presencia de un fontanero o un electricista.
  • Ante un fallo en el suministro telefónico o de internet, se puede acudir a casa de un amigo para realizar las operaciones necesarias, y así evitarse las tarifas de un locutorio para hacer una llamada, mandar un correo electrónico o informarse del estado de la cuenta corriente o las inversiones.
  • Si algún amigo íntimo dispone de tiempo libre, puede cuidar a los niños de otro en circunstancias puntuales, y ahorrar así el gasto de pagar a una persona o un centro que lo cuide.
  • Si surgen problemas en las cañerías, con el ordenador o algún tipo de instalación eléctrica, se puede recurrir a algún amigo “manitas” que pueda solventar estas circunstancias.
  • Invitar a casa en lugar de salir de fiesta. Celebrar una amena reunión en el hogar puede ser un excelente plan para pasar una velada los fines de semana, pero también para contener los gastos que se derivan de las salidas por la noche y que suponen una parte muy importante dentro del presupuesto mensual. El ahorro alcanza al desplazamiento, el restaurante, las copas y la entrada a la discoteca, entre otras actividades para compartir la noche. Si este momento tan especial es reemplazado por una reunión en casa, cada vez en la de uno de los partícipes, se puede llegar a ahorrar mucho dinero todos los meses.

Fuente: Eroski Consumer

Comprar y ahorrar

Categoría 'Humor' en ahorroactivo.wordpress.comEn el Concurso de Monólogos de la Residencia Universitaria ‘Fray Luis de León’ en Salamanca, interviene Luis Javier González que nos hace reir sobre situaciones cotidianas en el supermercado comprando y ahorrando, así como en otros lugares comerciales.

¿Pagar en efectivo o con tarjeta?

¿Pagar en efectivo o con tarjeta?

¿Pagar en efectivo o con tarjeta?

Categoría 'Asesoramiento bancario' en ahorroactivo.wordpress.comPagar con tarjeta es más cómodo y parece que permite saber mejor en qué se gasta cada céntimo, mientras que al pagar con dinero en metálico se frenan las compras impulsivas.

Tomar un café o coger un taxi resulta sencillo si se tiene dinero en metálico, pero estas situaciones tan cotidianas se complican si se desea hacerlo con tarjeta. La posibilidad de que siempre sea aceptado es la principal ventaja de pagar en efectivo, además de ver cómo se vacía la cartera con cada compra y permitir así frenar el gasto. No obstante, abonar con tarjeta resulta también muy útil, y en especial cómodo, y facilita controlar cada desembolso que se hace, ya que queda siempre registrado. Las ventajas (y sus inconvenientes) de uno y otro sistema de pago se detallan a continuación.

Ventajas de pagar en efectivo

  • Al pagar con dinero en efectivo, siempre es aceptado: es una de sus mayores ventajas frente al dinero de ‘plástico’. Sea cual sea el precio, las monedas y billetes siempre se admiten, y son muy útiles para adquirir artículos u objetos cuyo importe sea pequeño.
  • Es más rápido que pagar con tarjeta, ya que no es necesario acreditarse ni presentar el Documento Nacional de Identidad, ni esperar confirmaciones del banco, etc… Además, los abonos que se hacen a una cuenta bancaria suelen tener como fecha de valor el día hábil siguiente a la operación. En cheques y transferencias, en cambio, puede ser de dos días.
  • Se evitan compras impulsivas e innecesarias. Pagar con billetes y monedas es una práctica recomendada para controlar gastos. Si no se lleva el dinero suficiente, no se pueden realizar compras que responden muchas veces a un capricho momentáneo.

Inconvenientes de pagar en efectivo

  • Llevar encima mucho dinero en efectivo supone un riesgo alto, ya que puede comprometer la seguridad personal. También se puede ser víctima de un hurto tras sacar el dinero del cajero.
  • Guardar dinero en efectivo en casa también supone mucho riesgo. Se puede perder o tirarlo por confusión si no se es cuidadoso.
  • Además (aunque no sólo en el domicilio), es imposible reponerlo por robo o extravío. Si se es víctima de un atraco, o si se pierde, no se puede recuperar nunca. En caso de que el robo se perpetre en el hogar, los seguros cubren sólo hasta una cantidad determinada.
  • Aumenta la posibilidad de fraude con los billetes o monedas. A pesar de los numerosos y sofisticados elementos de seguridad incorporados en los billetes, siempre cabe la posibilidad de que en algún momento den uno falso. A veces también en el cambio entregan monedas extranjeras (de repúblicas centroamericanas, sobre todo) que son muy similares en tamaño y colores a las monedas de uno o dos euros, y que el consumidor no distingue si van mezcladas con el resto de calderilla.

Ventajas de pagar con tarjeta

  • Permite registrar y saber en qué se gasta el dinero. Se tiene un control exacto de cuánto, dónde y en qué se ha utilizado. Hay un registro absoluto de los gastos, que ayuda después (si se desea) a calcular dónde recortar en caso de ser preciso para cuadrar el presupuesto.
  • Es muy cómodo. Con la tarjeta se puede hacer todo tipo de operaciones como pagar y retirar dinero, consultar saldos y movimientos, realizar transferencias, recargar el teléfono móvil, etc… Además, se hace innecesario ir hasta el banco o acercarse al cajero para sacar dinero y poder pagar.
  • Las tarjetas se consiguen con facilidad, sobre todo, las de débito. Cualquier persona que tenga una cuenta en el banco puede tener una tarjeta de ‘plástico’.
  • Se puede comprar al instante. Al contrario que con el dinero en efectivo, no es necesario planificar y estar ahorrando para hacer un gasto grande.
  • Es muy seguro. No tener que ir cargado con grandes cantidades de dinero da mucha seguridad. Y si se pierde la cartera o roban el monedero, basta con llamar y anular la tarjeta antes de que pueda ser utilizada. En este caso, lo más engorroso suele ser tener que hacer las gestiones para recuperar la documentación (DNI, carné de conducir…) que casi siempre se lleva junto a las tarjetas.
  • Es el medio de pago más aceptado para efectuar compras por Internet, en viajes y desplazamientos. Las tarjetas son las más usadas para alquilar un coche, comprar un billete de avión o reservar una habitación de hotel.

Inconvenientes de pagar con tarjeta

  • El ‘plástico’ puede ser clonado. Aunque es un medio de pago seguro, los ladrones son también cada vez más sofisticados y hay varios fraudes relacionados con la copia de las tarjetas, ya sea en cajeros o en algunos establecimientos.
  • No es aceptado en pequeños comercios o para el pago de compras de importes muy pequeños. Además, es casi imposible utilizar la tarjeta para abonar servicios como la carrera de un taxi o un billete de autobús.
  • Comisiones. Al contratar una tarjeta, hay que pagar cuotas y gastos de mantenimiento. Además, retirar dinero en un cajero, muchas veces también genera comisiones.
  • Mayor facilidad para endeudarse, en especial con las tarjetas de crédito. Es fácil gastar el dinero que no se tiene, al no verlo de forma física, y endeudarse en exceso.
  • Después de analizar las ventajas e inconvenientes de cada forma de pago, seguimos apostando por el método tradicional del pago en efectivo, es el mejor método para un autocontrol en el presupuesto de gastos.

Fuente: Eroski Consumer

Trucos para ahorrar en la pescadería

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comSabemos que en una dieta equilibrada y saludable ha de estar presente el pescado, ya que es un alimento con excelentes propiedades, ya que aporta propiedades y vitaminas, mejora y previene enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, es posible que con la crisis hayamos decidido reducir su consumo o recurrir a pescado congelado, o de menor calidad para ahorrar. Lo que en último término no deja de ser un error, deberíamos comer pescado, al menos, tres veces por semana, y podemos hacerlo de manera económica y sana si seguimos estos consejos:

  • Conviene evitar las grandes superficies e ir al mercado de toda la vida, allí podemos valorar precios y ofertas en varias pescaderías, al tiempo que encontramos más variedad de pescado.
  • Es mejor acudir a la pescadería a primera o última hora. A primera hora hay menos gente y más donde elegir, de modo que tenemos más margen para comprar aquello que nos interesa, y tiene mejor precio. A última hora no nos encontraremos tanta variedad pero si precios más golosos con la intención de dar salida al género, especialmente el sábado.
  • Resulta aconsejable que vayamos a la pescadería con una actitud abierta, de modo que adaptemos nuestra compra a las ofertas o precios más interesantes que encontremos, en la medida de nuestras necesidades. Siempre podemos congelar aquello que no vayamos a consumir para la ocasión que más nos convenga.
  • El pescado de temporada siempre tiene mejor precio y calidad.
  • Para ahorrar un poco también podemos comprar el pescado en unidades, por ejemplo, cuatro filetes para una familia de cuatro miembros en lugar de comprar al peso, igualmente la opción contraria puede ser más económica, es decir, comprar una pieza para posteriormente cortarla en casa.
  • Por último, no debemos olvidar que siempre hay tipos concretos de pescado que generalmente resultan económicos, sabrosos y sanos: tales como las sardinas, los boquerones o la caballa.

Una alimentación sana no está reñida con el bolsillo.

10 trucos que utilizan los supermercados en nuestra contra

10 trucos que utilizan los supermercados en nuestra contra

10 trucos que utilizan los supermercados en nuestra contra

  1. Los carritos de la compra: Si entras para comprar dos o tres artículos, pero la única opción de transportarlos es la de un enorme carrito en lugar de una cesta, es fácil que al final caiga algo más de lo previsto. Además, los expertos apuntan a que, en general, todos se desvían ligeramente hacia la izquierda. Esto obliga a sujetarlos con la mano izquierda, quedando libre la derecha para alcanzar cómodamente los productos.
  2. Olfato: La mayor parte de los supermercados colocan las secciones de panadería y floristería a la entrada del establecimiento para que el consumidor encuentre estos productos cuando su carrito está todavía vacío y su estado de ánimo está en buena forma, además de abrir el apetito con el olfato.
  3. Los artículos básicos están lejos: Si un supermercado te obliga a caminar hasta el fondo para que cojas aquello que necesitas, en el camino seguramente cogerás algo más.
  4. Las marcas más caras de un producto están a la altura de los ojos: Los productos que pasan del nivel de los pies al nivel de los ojos aumentan en un 80 % su venta, de ahí que los comercios elijan ese lugar para los artículos que mayores beneficios les reportan. Además, los productos destinados al público infantil, como los cereales, están colocados a la altura de los ojos de los más pequeños.
  5. Controlan el movimiento con el hilo musical: La estancia media es de 55 minutos. A partir de aquí, las grandes superficies utilizan la música para controlar el tráfico humano del establecimiento; en los momentos de gran afluencia, lo ideal es una música con mucho ritmo que favorezca las compras rápidas; si en cambio el local está semi-vacío, las canciones que suenan son más tranquilas y lentas.
  6. Precios psicológicos: Los precios nunca son redondos para parecer más económicos y a su vez dificultar las comparaciones. Además, casi siempre terminan en 5, 7 o 9, los números que atraen más al comprador.
  7. Cuantas más paradas, más compra: Las grandes superficies están diseñadas para que tengamos que parar constantemente. El razonamiento que justifica estas interrupciones es que cada vez que interrumpimos la marcha fijamos la vista en algún producto y es más fácil que acabe en el carro.
  8. Productos desordenados: Las empresas del sector han copiado las técnicas de las tiendas de oportunidades: cuando vemos muchos artículos desordenados y apilados tendemos a pensar de manera inconsciente que son más baratos, aunque la realidad sea que muy probablemente no hayan bajado de precio.
  9. La tentación en la caja: La parte más rentable de un supermercado es la línea de cajas. Después de hacer cola durante varios minutos para pagar sus compras, es muy probable que el consumidor caiga en la tentación de comprar las golosinas expuestas junto a la línea de cajas.
  10. La luz: Es uno de los factores más importantes, según los expertos. Habitualmente se juega con ella en las secciones de alimentos perecederos para aumentar la sensación de frescura. La técnica es muy sencilla: utilizan luces fluorescentes.

Fuente: Blog Euribor

Lista de supermercado, clave para ahorrar

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comElaborar una lista de compras no nos lleva ni 5 minutos, y a cambio podremos ahorrar de un 20 a 30 por ciento de nuestro gasto en la despensa.

(Actualizado el 26 de Septiembre de 2013)

La importancia de hacer una lista de la compra

Abrir el frigorífico, mirar lo que hay y lo que falta y apuntar. Ir a la despensa y hacer la misma operación. Y repetirla de nuevo, al abrir y cerrar el congelador, y tras una ojeada por baños, lavadero y cocina. Ya está la lista de la compra confeccionada y se puede bajar al supermercado. Mal hecho. Aunque es lo habitual, rellenar los huecos vacíos por lo mismo no es ni la mejor ni la más barata de las maneras de elaborar una lista de la compra.

Hay que ponerse manos a la obra sin pasar por alto antes el objetivo de la compra en cuestión y las necesidades de cada uno: no es igual ir a por dos productos, que acercarse al supermercado para hacer la compra semanal o mensual. Si no se planifica y se va con prisas, es muy fácil olvidar algunos productos que luego son imprescindibles para cocinar. Y, entonces, habrá que volver al establecimiento comercial, con la pérdida de tiempo y dinero que supone.

Por eso, entre las claves para hacer una lista completa y que propicie el ahorro, está la previa elaboración de los menús que se prepararán a lo largo de la semana. Deben ser variados, sanos y no repetitivos (además, si hay niños que comen en el colegio, o se come fuera de casa, tienen que estar planificados de tal modo que las cenas y los almuerzos no sean los mismos).

Además, las listas cumplen una doble función: que no se olvide adquirir nada (en especial lo más relevante) y que no se compren productos y artículos que ya se tienen.

Hacer una lista perfecta en cuatro pasos

Modos de hacer una lista de la compra hay tantos como personas, y a cada uno puede resultarle útil el suyo. Pero con la siguiente propuesta, simple y fácil de aplicar, se conseguirá ahorrar y no se malgastará comida. Los pasos para elaborar la lista según este modelo son muy sencillos:

  1. Realizar un presupuesto: No puede hacerse una buena lista de la compra sin haber tenido en cuenta antes un presupuesto (semanal o mensual) aproximado. También se debe tener claro que hay que ajustarse a él, salvo en ocasiones especiales.
  2. Hacer una plantilla: No hace falta que sea muy elaborada, aunque puede ser todo lo detallada que se desee. Basta con que tenga celdillas donde se puedan enumerar los productos en vertical (sus categorías, mejor) y en horizontal un NECESITO (o HACE FALTA, o COMPRAR…) y un COMPRADO (o TENGO…). Cuando se necesite, se imprime y se puede ir al supermercado sin olvidar nada. Después, no hay más que tenerla en la cocina, en un lugar visible, e ir apuntando el alimento que se haya acabado, o los que se precisarán para el menú que se haya previsto.
  3. Planear los menús semanales: Es un paso esencial para ahorrar dinero y evitar tirar mucha comida. A veces se adquieren productos que jamás se prueban, o que caducan por olvido… Aunque en la vida actual se imponen las prisas, hay que dedicar un momento a pensar y decidir las diferentes comidas de los siguientes días. En función de los ingredientes que sean precisos, se elaborará la lista de la compra.
  4. Escribir los productos necesarios, por categorías: Resulta más cómodo e igual de útil que escribir todos los alimentos y artículos. Es decir, se pondría desayunos, carne, pescado, verdura, postres, bebidas, higiene, hogar… Una vez en el supermercado, teniendo en cuenta el ingrediente concreto para una receta, los distintos precios, las fechas de caducidad o las ofertas… ya se elige el que se quiera.

Fuente: Eroski Consumer