¿Qué pasa con mis acciones y mis fondos de inversión si quiebra mi broker?

¿Qué pasa con mis acciones y mis fondos de inversión si quiebra mi broker?

¿Qué pasa con mis acciones y mis fondos de inversión si quiebra mi broker?

Categoría 'Fondos de Inversión' en ahorroactivo.wordpress.comSi estas operando en Bolsa, seguramente te habrás hecho alguna vez esta pregunta, sobre todo con lo que pasaría con nuestro dinero: ¿Puedo perder todo mi dinero?, ¿Perderé alguna parte proporcional de mi dinero?, ¿Qué puede pasar?.

En el caso que el broker con el que operamos quebrara, nuestras acciones o fondos de inversión estarían a salvo, ya que tanto las acciones como los fondos no están a nombre del broker, sino al nuestro. El único cambio que podríamos notar es que nuestros fondos o acciones pasarían a otro broker diferente.

Los gestores de los mercados de valores tienen unos registros parecidos a los del registro de la propiedad de los bienes inmuebles, ya que son valores nominativos en los que se quedan grabados los propietarios de las acciones y con el número de acciones que se tengan. Es más, cuando compramos o vendemos acciones, una parte proporcional de la comisión que pagamos va para esos gastos de inscripción en ese registro.

Si nuestro broker llegara a quebrar, cuando deba liquidar, lo que deberá hacer es vender todos los activos que tenga, uno de esos activos, es la cartera de clientes que tenga el broker, que será comprada por otro broker por un precio negociado.

¿Nos garantizan los brokers nuestro dinero en caso de quiebra?

Dependiendo con el tipo de broker con el que queramos operar, debemos asegurarnos de que están respaldados por algún fondo de garantías que cubrirían la inversión del accionista en el caso de que el broker quebrara, y encontramos los dos más importantes:

El Fondo de Garantía de Inversiones (FOGAIN) ofrece una indemnización a los inversores de sus entidades adheridas (sociedades de valores, agencias de valores y sociedades gestora) de hasta 100.000 euros en determinados supuestos de insolvencia de la entidad que presta el servicio de inversión, por el dinero y valores depositados o confiados a la entidad. (ClickTrade, Renta 4…)

El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) tiene por objeto garantizar a los depositantes de las entidades de crédito la recuperación de sus depósitos dinerarios y en valores hasta 100.000 euros por titular y entidad. (BBVA, Santander, Caixabank…)

¿Qué pasaría si quebrara la Gestora de Fondo?

En el hipotético caso que esto ocurriese, y la gestora del fondo presentase un concurso de acreedores declarándose insolvente, los activos del fondo quedarían fuera de la masa concursal y los partícipes podrían recibir íntegro el valor de la inversión en ese momento. Sólo se verían afectados por la quiebra si el fondo tuviera acciones o valores en dicha entidad.

¿Qué pasa si tengo una cuenta omnibus?

Por otro lado, existen otro tipo de cuentas, llamadas cuentas ómnibus. En este tipo de cuentas, las cuentas de los clientes del broker están juntas en una única cuenta. El poseedor de esta cuenta de valores que aparece en el registro es el broker, no nosotros (o sus clientes).

Un ejemplo, imaginar 3 personas que son clientes de un broker con cuenta ómnibus, y la primera posee 1.000 acciones de X, la segunda 2.000 acciones de X y la tercera 5.000 acciones de X. En el registro oficial sólo existe una cuenta, que es la del broker, por lo tanto en ese registro aparecerán las 8.000 acciones de X a nombre del broker (aunque en realidad son la de los 3 clientes) y no los nombres de los tres clientes que poseen las acciones realmente.

Si el broker con cuenta omnibus quiebra, la entidad debe establecer un procedimiento interno que permita individualizar contablemente la posición de cada cliente.

¿Son seguras en caso de quiebra este tipo de cuentas?

La única ventaja que encontramos es que es más barato, aglomerar a muchos inversores en una cuenta única tiene como consecuencia que las comisiones sean mucho más bajas.

Aunque inconvenientes que pueden surgir son mayores, en un principio el hecho de que la gente no tenga sus acciones en el registro oficial es un problema, normalmente el broker mediante un sistema interno de la empresa sabe el número de acciones que posee cada uno de sus clientes. Aunque está claro es que un registro interno no tiene nada que ver con un registro oficial.

En España, cuando una entidad utiliza una cuenta omnibus para la operativa de sus clientes, la cuenta está abierta a nombre de la entidad, pero el patrimonio de dicha cuenta es de los clientes y en ningún caso, la entidad podrá disponer del patrimonio de esa cuenta sin orden expresa del cliente.

Fuente: Bolsa desde cero

Empleados de banca reconocen que se engañó a clientes para vender más productos

Empleados de banca reconocen que se engañó a clientes para vender más productos

Empleados de banca reconocen que se engañó a clientes para vender más productos

Categoría 'Asesoramiento bancario' en ahorroactivo.wordpress.comEra un secreto a voces, pero por primera vez se ha puesto negro sobre blanco. Algunos trabajadores de entidades financieras han reconocido que ‘ha habido engaño’ en la información que se ha proporcionado al cliente a la hora de contratar un determinado producto, según pone de manifiesto el estudio ‘¡Hola banco! Me he informado… tenemos que hablar’ realizado por Asgeco.

La Asociación General de Consumidores recuerda que las entidades deben facilitar a todos clientes explicaciones ‘adecuadas y suficientes’ para comprender los términos esenciales de todo servicio bancario ofertado. Y, señala, hay ‘múltiples factores’ que influyen directamente y ‘condicionan la información’ que recibe el consumidor, entre los que menciona la formación de los trabajadores, la intervención de los intermediarios a través de los que se realiza una venta, el interés del cliente por obtener la información completa y la intervención del notario en determinados productos bancarios.

A todo esto añade la falta de conocimiento especializado por parte de los propios trabajadores en relación con la información que se les proporciona a los clientes de las entidades acerca de los diferentes productos. El estudio de Asgeco incide en el hecho de que la información precontractual que se ofrece a los clientes en la mayoría de los casos ‘no es suficiente’ para tomar una decisión informada y comparar productos similares. ‘Además de no ser suficiente, la información que le llega al cliente, en ocasiones, tampoco es clara ni oportuna, lo cual puede tener consecuencias negativas para él en caso de que se decida a contratar el producto. Esto es desencadenado por la falta de especialización de los empleados’, apunta.

Así, Asgeco entiende que las explicaciones ‘no son adecuadas ni suficientes para comprender los términos esenciales del servicio bancario ofertado y adoptar una decisión informada’. También añade que ‘la fuerte presión bajo la que trabajan los empleados de banca es un tema recurrente para justificar o explicar el porqué de la falta de información veraz en algunos procesos de contratación’. En su estudio, la asociación puntualiza que ‘la imagen que los trabajadores de banca transmiten de los clientes es de cierta irresponsabilidad y tozudez, ya que alegan que tienen en cuenta únicamente el mayor tipo de interés, sin valorar los riesgos que conlleva el producto bancario en cuestión’.

Atender las necesidades de la banca

Según consta en el informe, en los últimos años se ha pasado de atender las necesidades del cliente a atender únicamente las de la propia banca. ‘De este modo, las entidades bancarias se han convertido en empresas que se ocupan de vender el mayor número de productos a los clientes, en lugar de ser empresas que prestan servicios y cubren determinadas necesidades’, añade. Así, insiste en que los clientes suelen recordar ‘con cierta nostalgia’ el tipo de relaciones basadas en la confianza y la fidelidad a una misma oficina bancaria o a un trabajador en cuestión.

Fuente: finanzas.com

Empeñar nuestro coche, una buena manera de perder dinero

Empeñar nuestro coche, una buena manera de perder dinero

Empeñar nuestro coche, una buena manera de perder dinero

Categoría 'Estafas' en ahorroactivo.wordpress.comLa difícil situación por la que atraviesan numerosas familias y ahorradores hace que les sea necesario buscar nuevas vías para inyectar liquidez a sus depauperadas economías. En este contexto, el empeño de coches se sitúa como un método en alza para la financiación alternativa o extrabancaria, para la consecución de liquidez inmediata para tapar agujeros en economías maltrechas, algo muy común en la actualidad. Y así lo refiere una nota de prensa remitida por Gedesco, una de las innumerables empresas que se dedican a este nuevo y lucrativo mercado, terriblemente arriesgado para los consumidores, pariente de los microcréditos.

A través de esta fórmula, dice Gedesco, se han puesto en circulación 1,3 millones de euros para consumidores durante el primer semestre del año 2013. ‘En este sentido, esta vía de financiación ha experimentado un crecimiento del 51% respecto al mismo periodo del año anterior’. Detrás de este incremento, el fenómeno de exclusión financiera que afecta a cada vez más ciudadanos, incapaces ya de poder dirigirse a su banco ávido de abuso.

Así que han surgido como setas un montón de chiringuitos que en su mayor parte operan a través de internet y, en muchos casos, se preocupan bien de promocionarse como ‘no somos entidades financieras’, lo que les excluye de ser supervisados por las autoridades correspondientes. Pero su funcionamiento se parece mucho al de un microbanco, usurario además. El negocio está ya inventado; el consumidor deja su vehículo en prenda al prestamista, que le ingresa una cantidad, generalmente entre un 40 y un 70% del valor de tasación del coche a fecha del empeño.

Alivio inmediato. Y, a partir de ahí, comienza la cuenta atrás para perder dinero. El plazo de devolución del préstamo no supera los dos meses, y el interés más habitual oscila entre el 10 y el 20%, esto es, un TAE hasta de tres cifras que supone un interés más que abusivo: usurero. Si el consumidor no es capaz de asumir la cuota que se le impone, pierde su vehículo. Y, probablemente, ese dinero prestado, ya invertido en otro gasto. El problema financiero no se ha solucionado, y el consumidor pierde una herramienta de trabajo y vida con la que el prestamista puede obtener beneficio futuro.

Venta con recompra

Estos chiringuitos pueden promocionarse como entidades no financieras porque, básicamente, lo que hacen firmar al consumidor que empeña su coche es un contrato de compraventa con opción de recompra. Esto es, desde el momento en que el coche se empeña, el usuario ya ha perdido su propiedad, y sólo la recuperará abonando ese depósito más el interés referido… Ah, y unos gastos ‘de aparcamiento’ que la entidad también cobra por tener el vehículo depositado en sus instalaciones.

Ha surgido una nueva versión, que está muy de moda en las ofertas de empeño de coches que se anuncian en estos días, que se basa en ‘empeñe y siga conduciendo’. La derivación es sencilla; el consumidor sigue vendiendo su coche, sigue teniendo la opción de recompra a base de recargo, y el prestamista le ofrece un alquiler durante el tiempo que tenga el vehículo en prenda, que suele oscilar entre los 300 y los 400 euros mensuales. Otro gasto más a añadir en la operación.

En fin, consumidores con problemas económicos, autónomos de reciente constitución, familias en espiral de sobreendeudamiento, presentan una mayor demanda de este servicio, y engordan las previsiones de crecimiento de estos chiringuitos. Según las estimaciones realizadas por Gedesco, el empeño de vehículos en España podría generar 2,5 millones de euros al cierre del año 2013. A costa de ciudadanos con problemas; mucho cuidado con esto.

Fuente: La economía de los consumidores

Alfabetización e inclusión financiera

Alfabetización e inclusión financiera

Alfabetización e inclusión financiera

Categoría 'Economía Española' en ahorroactivo.wordpress.comNo hubiera hecho falta verificar los devastadores efectos de la crisis financiera que emergió hace seis años para convenir en la necesidad de fortalecer la educación financiera de los ciudadanos. Desde muchos años antes venía ampliándose la asimetría entre una creciente complejidad financiera y la insuficiencia capacidad para entenderla. No sólo para el común de los usuarios de servicios financieros. Incluso profesionales de entidades financieras cercanas al desencadenamiento de la crisis en Estados Unidos y en los países entre los que se propagó han admitido un desconocimiento mayor o menor del funcionamiento y consecuencias de no pocos instrumentos financieros, algunos de ellos comercializados entre un gran número de pequeños consumidores. Estos han sido los más perjudicados por la crisis, no sólo por los efectos de esta sobre el empleo o por las consecuencias de ajustes presupuestarios, sino por el impacto directo de las pérdidas de riqueza financiera sufridas.

La evidencia también ha puesto de manifiesto que incluso algunos supervisores financieros no disponían de la capacidad para evaluar los verdaderos riesgos potenciales que asumían sus supervisados con el uso intensivo de determinados instrumentos o técnicas en principio concebidas para la gestión de riesgos. O, peor aún, que su función no alcanzaba a determinadas actividades de algunos operadores financieros que se mantenían fuera del foco de los propios supervisores. Esa zona de banca en la sombra, cuyas actividades fueron en cierta medida propiciadoras de la inestabilidad, constituye ahora uno de los centros de atención de la nueva regulación financiera, fundamentalmente bancaria, que trata de extraer lecciones de la crisis. En la agenda de la reciente reunión del G20, este ha sido uno de los asuntos más relevantes.

Esa autonomía de determinados operadores financieros y el crecimiento del volumen transaccional de los mercados (en todos sus segmentos, pero en especial los de instrumentos derivados) han justificado las cautelas acerca de la creciente financiarización de la economía: el creciente divorcio entre la economía real y las cada día más dominantes operaciones de los mercados financieros. Y tras esa caracterización, en ocasiones se ampara una completa estigmatización de las finanzas, incluso propuestas de abolición de determinados instrumentos financieros y de penalización de la dinámica de innovación financiera, cuyas consecuencias no serían favorables para el desarrollo económico.

En el mismo fundamento en el que se ampara la necesidad de regulación estricta de las actividades financieras, cabe hacerlo con la conveniencia de no impedir la existencia de instrumentos que contribuyan a hacer los mercados financieros más completos, a procesar mejor la información y a extender las posibilidades de cobertura y gestión de todo tipo de riesgos. Para que la eficiencia de esas funciones se manifiesten es necesario que se den dos circunstancias, además de la inequívoca regulación: una eficaz supervisión y una educación financiera amplia, desde luego de todo tipo de agentes, empezando por los supervisores, pero también los consumidores individuales.

La alfabetización financiera debe procurar la disposición por los ciudadanos de información y habilidades suficientes como ahorradores e inversores para entender y aprovechar las posibilidades que ofrecen los diversos instrumentos e instituciones financieras, mercados incluidos. Desde lo más elemental, como los depósitos bancarios, las hipotecas o los fondos de pensiones, hasta los instrumentos aparentemente más sofisticados o complejos. Conocimiento para usar inteligentemente y controlar en lo posible su futuro financiero, pero también para aumentar la capacidad defensiva ante engaños y episodios adicionales de inestabilidad financiera, que como bien documentó el ahora con frecuencia invocado Hyman Minsky, son intrínsecos al sistema económico. Capacidad también para valorar la calidad de las políticas, de las nuevas regulaciones que con toda seguridad llegarán al conjunto de la industria de servicios financieros. Para garantizar, en definitiva, una verdadera inclusión financiera y el aprovechamiento de sus posibilidades del mayor número de individuos.

La existencia de un número suficiente de agentes individuales informados, con buena educación económica y financiera, depara también ventajas macroeconómicas. Como han revelado algunos trabajos empíricos, esa educación puede jugar un importante papel en la formación de expectativas inflacionistas, por ejemplo. La evidencia aportada señala que los individuos más alfabetizados financieramente son capaces de elegir información más relevante y hacer un mejor uso de la misma, lo que debería facilitar la estabilidad económica y financiera.

En el caso español, más allá del escarmiento que sigue infringiendo esta crisis, la pertinencia de asumir como objetivo relevante la extensión de la alfabetización financiera tiene en la propuesta de reforma del sistema de pensiones un argumento adicional, dada la evolución demográfica en nuestro país y las amenazas que en concreto se ciernen sobre la situación financiera de las personas mayores. La evidencia, allí donde se han realizado trabajos empíricos, señala una insuficiente educación financiera en las personas que han de preparar su jubilación. Esto es más relevante al contar con el obligado desplazamiento desde los planes públicos a los privados que la propia severidad de la crisis y las decisiones de los Gobiernos han determinado. Se impondrán patrones nuevos de ahorro que obligarán a conocer mejor las diversas opciones. Y esa autonomía en la toma de decisiones de ahorro e inversión es tanto más relevante si se asume que la confianza en los intermediarios financieros, también en nuestro país, no está precisamente hoy más fortalecida que antes de la crisis.

Fuente: El País

Atentos a los nuevos ‘chiringuitos financieros’

Atentos a los nuevos 'chiringuitos financieros'

Atentos a los nuevos ‘chiringuitos financieros’

Categoría 'Estafas' en ahorroactivo.wordpress.comEste año la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha alertado sobre varios chiringuitos financieros. En todo el ejercicio 2012, se alertó sobre la existencia de una veintena. Quizás porque este ‘negocio’ o, mejor, fraude, está a la baja. Cada vez es más difícil que la gente caiga en semejantes engaños: Forum, Afinsa, Madoff, bonos seguros que al final no lo eran tanto, preferentes, subordinadas… han provocado que la gente cada vez analice más aquello en lo que invierte y a quien le deja la gestión de su dinero.

Pese a todo, no hay que confiarse. Según alerta Miguel Ángel Bernal, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), ahora mismo estamos asistiendo a un verdadero boom del asesoramiento independiente. Y recuerda que éste sólo lo pueden ejercer las empresas de asesoramiento financiero autorizadas por la CNMV, las EAFI. Miguel Ángel Bernal lanza una hipótesis: es posible que la gran salida de profesionales de bancos y cajas que se está produciendo en los últimos tiempos esté provocando que algunos de ellos se pongan a trabajar por su cuenta y que comiencen a realizar asesoramiento antes de obtener la autorización de la CNMV, antes de entrar en sus registros. Miguel Ángel Bernal dice que no tiene por qué estar ocurriendo esto, dice que sólo es una hipótesis. Pero los inversores tienen que estar con ojo avizor. Sobre todo en un contexto como éste en el que es complicadísimo obtener rentabilidades atractivas en depósitos, en renta fija e incluso en la Bolsa y los chiringuitos pueden tentarle con retornos muy interesantes.

Cuidado con las ofertas de grandes rentabilidades: luego vienen los lamentos

Esa ha sido siempre su estrategia: prometer retornos estratosféricos. Y, por eso, desde el Observatorio de Inversis, se acaban de recordar una serie de recomendaciones para detectar y evitar chiringuitos financieros. La primera de ellas es precisamente ésa: el cebo que utilizan es la oferta de elevados rendimientos en sus productos financieros con escaso o nulo riesgo. Como dice la propia CNMV en su guía informativa sobre los chiringuitos financieros, éstos son peligrosos porque en la mayoría de los casos, la aparente prestación de servicios de inversión es sólo una tapadera para apropiarse del capital de sus víctimas, haciéndoles creer que están realizando una inversión de alta rentabilidad. La CNMV advierte: ‘Es importante tener claro que los elevados rendimientos que ofrecen suelen ser demasiado buenos para ser ciertos: sólo son el cebo con el que consiguen que los inversores menos informados o más confiados les entreguen sus ahorros’.

Para pillar a la gente, los ‘chiringuitos’ utilizan los canales tradicionales: el teléfono, el correo ordinario y electrónico, páginas web, anuncios… Sus responsables tienen apariencia respetable, visten con elegancia, reciben a los clientes en oficinas de lujo, utilizan muchos tecnicismos, un lenguaje incomprensible y sus inversiones suelen estar relacionadas con mercados exóticos.

Su técnica más utilizada es la de presentar la inversión, esa en concreto, como una oportunidad única que no se volverá a encontrar, que hay que aprovechar en ese mismo momento. Si el ahorrador pica, pronto dejará de tener acceso a su agente, que no atenderá las solicitudes de reembolso ni de información y, por tanto, habrá perdido el dinero. Un dinero que, además, no está cubierto por el fondo de garantía de inversiones o de depósitos.

Compruebe los registros oficiales

La mejor manera de saber si la sociedad que le tienta es potencialmente un chiringuito es comprobar si se encuentra registrada en la Comisión Nacional del Mercado de Valores o en el Banco de España, que es lo que garantiza que cumplan ciertos requisitos como capital suficiente, organización y medios adecuados.

Según recuerdan desde Adicae, en la actualidad ya son 364 los chiringuitos financieros que operan en España, 24 de los cuales ya con expediente sancionador abierto por el regulador. A nivel mundial, el número de sociedades no registradas asciende a 3.864. Por tanto, aunque sólo sea por su elevado número, hay un gran riesgo de caer en sus redes. Insistimos: aunque, como dicen desde Adicae, estas empresas sean legales, aunque estén inscritas en el Registro Mercantil y en Hacienda, no están autorizadas a prestar servicios de asesoramiento porque no están inscritas en la CNMV o en el Banco de España.

Fuente: Chiringuitos financieros: la nueva ola que puede venir