Libro ‘Consumir menos, vivir mejor’ de Toni Lodeiro

Libro 'Consumir menos, vivir mejor' de Toni Lodeiro

Libro ‘Consumir menos, vivir mejor’ de Toni Lodeiro

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.com‘Consumir menos, vivir mejor’ tiene 500 páginas y cubre temas como el papel de las multinacionales, autogestión de la salud, simplicidad de vida, trabajo, energía, agua, basuras, alimentación, soberanía alimentaria, limpieza e higiene, partos, doulas, crianza, ocio, dinero ético, turismo, bioconstrucción, cooperativas, sofware libre y más.

A pesar de ser un libro escrito en el año 2008, su información y datos no se han quedado obsoletos y siguen siendo válidos y prácticos, aunque se puede ampliar más porque son todos temas muy actuales.

¿Qué saco yo en limpio?

  • Al analizar nuestros hábitos de vida, nos damos cuenta de cómo ‘el sistema’ (leyes, culturas, intereses económicos…) dirige nuestra vida y nuestros actos concretos.
  • Ver que muchas cosas ‘normales’ son ‘mandatos sociales’ y no deberes universales, nos ayuda a soltar lastre, librándonos de falsas necesidades.
  • Si nuestro entorno mejora (o se degrada más lentamente, según los casos), será más agradable vivir en él.
  • Ahorrar dinero.
  • Tener más tiempo para las cosas que nos gustan.
  • Conocer gente y hacer nuevas amistades.
  • Aprender cosas nuevas, nuevas aficiones o vocaciones.
  • Ganar salud.

Descargar el libro: www.nodo50.org

Propietarios de pisos vacíos: ¿conviene dar de baja los suministros?

Propietarios de pisos vacíos: ¿conviene dar de baja los suministros?

Propietarios de pisos vacíos: ¿conviene dar de baja los suministros?

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comPese a que muchos propietarios no encuentran compradores de sus casas o no consiguen alquilarlas, otros prefieren conservarlas desocupadas o sólo las habitan durante los periodos vacacionales. En este sentido, los gastos de mantenimiento de un inmueble, aunque permanezca cerrado, son a menudo superiores a los de cualquier otro activo financiero. De hecho, los pagos de la luz, el gas, el agua e, incluso en algunos casos, del teléfono suponen un desembolso que puede descalabrar el presupuesto familiar más saneado.

Aunque la opción más lógica, cuando se tiene una vivienda sin habitar, es dar de baja todos los servicios y suministros, si se mantienen en alta, hay que abonar al menos los consumos mínimos establecidos por las compañías suministradoras. Así, contar con un inmueble vacío supone tener que afrontar las facturas de los consumos mínimos domésticos, si no se han dado de baja.

De cualquier forma, cuando se prevé que una casa estará deshabitada durante un corto espacio de tiempo (un año o menos), no conviene rescindir los suministros, ya que volver a contratarlos no es un proceso gratuito. Además del pago por el reenganche, hay que aportar fotocopia del DNI, fotocopia del documento que acredite el derecho a ocupar la finca (escritura de propiedad, contrato de arrendamiento, etc…), el Boletín de instalaciones interiores (expedido por un instalador autorizado), los datos bancarios si se desea domiciliar las facturas, etc… Todo esto supone una serie de trámites que implican un gasto de tiempo y de dinero. Por su parte, conservar el coste mínimo de todos los suministros básicos en una vivienda vacía puede ascender a unos 450 euros al año.

Qué suministros pueden darse de baja en casas deshabitadas

  • Electricidad: Con la reforma energética, el Ministerio de Industria pretende penalizar a las segundas residencias (donde el consumo eléctrico es menor) y a las casas vacías (se paga más por la potencia contratada, aunque el consumo sea nulo). En cambio, se prevé que el precio de la energía consumida pese algo menos en la tarifa. Aun teniendo en cuenta estos datos, no conviene prescindir del suministro eléctrico, aunque el piso permanezca cerrado durante un largo periodo de tiempo, pues, al contratarlo de nuevo, las empresas proveedoras siempre pueden encontrar la instalación anticuada y la cantidad que habría que pagar en concepto de reenganche ascendería bastante. Tener el agua caliente, la calefacción y la cocina mediante electricidad ayuda a ahorrar, ya que con una sola factura se cubren varios suministros del hogar (luz, agua caliente, cocina y calefacción). Si el inmueble estará vacío durante un tiempo prolongado, lo que se puede hacer es modificar la potencia de electricidad contratada bajándola hasta límites mínimos. Cuando se ha rescindido el contrato, dar de alta de nuevo este suministro, mediante la contratación de la misma potencia que había antes en la vivienda, vale unos 55 euros. Si, por el contrario, al dar otra vez de alta la luz se cambia la potencia, el coste aumenta hasta ser aproximadamente como el importe de obra nueva. Así, para potencias de 3,5 kW cuesta alrededor de 100 euros, y para potencias de 10 kW, el precio es de unos 400 euros.
  • Agua: Para volver a contratar el agua, cuyo importe asciende a unos 12 euros (IVA incluido), la empresa suministradora tiene que realizar la revisión de la instalación del medidor de agua. Después de 24 horas (en días laborables), se tendrá dado de alta el suministro. Para ello, hay que aportar la siguiente documentación: fotocopia del NIF y un número de cuenta para domiciliar los recibos. Aún así, la contratación del agua se puede denegar por diversas causas: Primero, si en la instalación no se cumplen las prescripciones que, con carácter general, establece la normativa vigente, así como las especiales de la entidad suministradora. Y segundo, si el solicitante no dispone de acometida para el suministro de agua o no cuenta con autorización de vertido para las aguas residuales y pluviales. El contrato de suministro de agua se suscribe por tiempo indefinido, aunque el abonado puede darlo por terminado en cualquier momento, siempre que comunique esta decisión a la entidad suministradora con un mes de antelación.
  • Gas: El derecho de enganche es el importe que se abona por acoplar la instalación receptora a la red de la empresa distribuidora. La cuota de enganche vigente para el suministro de gas es de unos 70 euros, según lo dispuesto en el Decreto 135/2008, de 15 de julio, por el que se regulan los costes de los servicios que las distribuidoras de gas por canalización prestan a los usuarios. En el caso de reenganche al suministro, el importe que hay que abonar es el doble de la cuota de enganche, lo que supone alrededor de 140 euros (IVA incluido). También debe pagarse cuando se reanuda el suministro tras un corte por impago. Sin embargo, hay que tener precaución, pues la empresa distribuidora puede negarse a efectuar el suministro, cuando las instalaciones del solicitante no cumplen las condiciones técnicas y de seguridad reglamentarias o el consumidor ha sido declarado deudor por sentencia judicial firme de cualquier empresa distribuidora. La duración de los contratos de suministro de gas es anual y se prorroga tácitamente por plazos iguales, aunque el consumidor puede darse de baja en el suministro antes de que finalice el contrato, siempre que lo comunique de forma fehaciente a la empresa distribuidora, con una anticipación mínima de seis días hábiles a la fecha en que desee la baja. Cuando la vivienda esté deshabitada durante distintos periodos de tiempo a lo largo del año, lo idóneo es utilizar el gas butano o la electricidad para la cocina y el calentamiento del agua. Con el gas butano no se abona un suministro extra, sino que solo se paga lo que se consume, es decir, el precio de la bombona. Sin embargo, el butano puede resultar peligroso como sistema de calefacción, sobre todo si se produce alguna fuga mientras se mantiene encendido por la noche.
  • Calefacción: En España hay casi dos millones de familias (1,8 millones de pisos) en edificios con sistemas de calefacción central. La calefacción comunitaria es muy ventajosa para ahorrar dinero si se reside en el inmueble, pero si no se vive en la casa, se está pagando por algo que no se disfruta. Así, cuando la calefacción es centralizada, aunque la vivienda esté vacía, hay que seguir pagando la cuota. Sin embargo, si es individual, se puede dar de baja el suministro. Con el objeto de repartir costes entre los consumidores, una nueva directiva europea obligará a todas las comunidades de propietarios con calefacción central a la instalación de contadores de consumo individuales antes del 31 de diciembre de 2016. Además, si no se pueden poner contadores de energía térmica, se emplearán calorímetros o repartidores de costes para cada radiador o emisor a un precio de unos 20 euros cada uno.
  • Teléfono: Según la operadora, las altas de línea telefónica pueden ser gratis, si se adquiere un compromiso de permanencia de seis meses. La mayoría de las operadoras ya no tiene cuota de línea, alta o mantenimiento. De todos modos, tener teléfono fijo en una vivienda no habitada en amplios periodos del año puede suponer un gasto superfluo, sobre todo ahora que existen los móviles.

Gastos fijos ineludibles de los inmuebles vacíos

Aunque es posible rescindir el contrato de los anteriores suministros, el propietario de un piso vacío no puede eludir el pago de diferentes impuestos que están vinculados a los bienes inmuebles:

  • La comunidad de propietarios: Las cuotas de las comunidades de vecinos se establecen en función de los servicios asociados y de la dimensión de las zonas comunes, aunque suponen el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía. Para una casa de 80 metros cuadrados en el centro de una gran ciudad, sin elementos comunes como ascensor o portero, la cuota mensual asciende a unos 75 euros. De todas formas, hay que tener en cuenta las derramas y gastos extraordinarios para arreglar desperfectos o reparar averías, que pueden aumentar la cuota mensual y hay que pagar, como el resto de vecinos, aunque no se resida en el inmueble. Hay muchas comunidades de propietarios que, en el recibo, incluyen gastos adicionales, como la factura por calefacción comunitaria y el agua, lo que puede suponer un gasto anual de comunidad de 900 euros.
  • El IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles): Es el segundo recibo más importante en cuantía para los dueños de una casa y grava la titularidad de cualquier propiedad en manos de un particular. Su cuantía se calcula en función del valor catastral del inmueble. El IBI se sitúa entre el 0,4% y el 1,10% del valor catastral de la vivienda, por lo que el desembolso medio por propietario es de 500 euros al año, sin tener en cuenta garajes ni trasteros. Si la casa dispone de añadidos, el coste puede aumentar en unos 120 euros más. A todo ello, se une la tasa de basuras, que se ha introducido en numerosos municipios y que supone un desembolso medio de 40 euros al año.
  • El seguro del hogar: Más de un 65% de las viviendas que hay en España cuentan con un seguro del hogar. Según lo que se quiera asegurar de la casa (continente o contenido) y de la compañía con la que se suscriba el seguro, el gasto varía. Sin embargo, para pisos vacíos, lo habitual es contratar la cobertura mínima, que ronda 200 euros.

Cómo evitar tener que dar de baja los suministros

La mejor opción es intentar alquilar las viviendas vacías. Si se destina al alquiler un inmueble por una renta de 500 euros mensuales (media del precio de los alquileres en el mes de junio de 2013), al cabo del año se cubrirá el coste de mantenimiento, los suministros y, además, se obtiene una rentabilidad añadida.

El coste mínimo de todos los suministros básicos en un piso vacío puede ascender a unos 450 euros al año, a lo que hay que añadir 900 euros anuales de cuotas de la comunidad de propietarios, más 500 euros de IBI del inmueble, además de otros 120 euros de IBI de garaje y trastero, a lo que se añade 200 euros correspondientes al seguro del hogar. Todo ello, supone un importe anual de 2.170 euros en concepto de suministros y gastos fijos del inmueble.

Al alquilarlo por 500 euros mensuales, se genera una renta de 6.000 euros al año. En este caso, la rentabilidad anual es de 3.830 euros (6.000 euros – 2.170 euros = 3.830 euros), que se pueden destinar, en parte, al mantenimiento y mejoras en el inmueble.

Asimismo, alquilar una vivienda lleva implícitos muchos beneficios para propietarios e inquilinos, ya que es más fácil afrontar los gastos, su conservación es más sencilla al estar habitada, además de los beneficios fiscales y desgravaciones del rendimiento neto para los arrendatarios del 50% al 60%, pudiendo llegar al 100% si el inquilino tiene entre 18 y 30 años.

Fuente: Consumer

¿Cómo reducir las facturas domésticas?

¿Cómo reducir las facturas domésticas?

¿Cómo reducir las facturas domésticas?

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comEn vez de restringir la calefacción, ducharse con agua fría o eliminar la telefonía fija del hogar es preferible cambiar de tarifas ante el dinamismo que generan constantemente estos servicios con precios más competitivos que pueden ser contratados fácilmente por los usuarios, incluso dentro de la misma compañía y, que finalmente conducen a unas facturas más llevaderas para los usuarios.

Incentivar el ahorro en las facturas

Una de las consecuencias de la crisis económica por la que atraviesa España es que las familias tienden a reducir sus gastos para llegar a final de mes. Es una estrategia que llevan aplicando desde hace ya unos años y en la que valen todos los escenarios posibles: recortes en ocio, menos comidas fuera de casa, pero sobre todo aligerando el consumo en sus principales facturas domésticas como la luz, agua, gas…

El objetivo es bien sencillo, ahorrarse unos cuantos euros con los que nivelar su presupuesto familiar para contrarrestar los efectos de la bajada de los salarios y los incrementos fiscales. Estas políticas para fomentar el ahorro dentro del hogar parten de una premisa muy clara como es cambiar los hábitos de consumo a través de un uso más racional de estos servicios, y evitar así los derroches que hasta hace poco tiempo se generaban en casa, plasmándose en unas facturas cada vez más abultadas, muchas veces propiciadas por la subida de los servicios energéticos. Y son precisamente estas tarifas las que están siendo puestas en revisión en estos últimos meses por los usuarios con el fin de pagar menos dinero por ellas.

Otra de las premisas para incentivar el ahorro en las facturas consiste en buscar el mejor producto al mejor precio, que se adapte a las verdaderas necesidades de los consumidores. ¿Quién no tiene una tarifa por encima de sus posibilidades?. Un contrato de luz con una potencia superior a la necesitada realmente, un plan de telefonía móvil que no atienda al historial de sus llamadas o un servicio de gas insensible a las promociones del mercado pueden ser algunos de los detonantes para que nuestro gasto sea mayor del debido. Pero lo más importante para los consumidores es que pueden evitarlo. Merece la pena llevarlo a la práctica, y comprobar que cada mes la cuenta corriente está más saneada.

Recetas para gastar menos

Los puntos de partida para acometer la contención de gastos en los recibos domésticos son varios y de diversa índole, en función de cada servicio, pudiendo generar hasta un 20% de ahorro de forma global en todos ellos, incluso algo más si se importan los modelos más agresivos para desarrollar estos cambios.

Luz y electricidad

La estrategia para reducir los gastos se basaría, a parte de las ya tradicionales recomendaciones de utilizar bombillas de bajo consumo, controlar los aparatos eléctricos de mayor consumo o evitar derroches en su utilización, en contratar un plan que se adapte a nuestro consumo real.

También se debería revisar la potencia contratada y optar por otra inferior, pero que sea completamente válida para las necesidades de los inquilinos. Para ello se puede elaborar un test de consumo que nos indicará la potencia requerida y, en este caso podrá variarse sin tener que cambiar de compañía.

Pero quizás el modelo más contundente para hacerlo sea agrupando varios servicios en una misma factura. En efecto, la contratación dual (luz + gas) genera un ahorro que puede alcanzar el 10% en el fijo de la luz, y con la ventaja que esta propuesta la incluyen todas las compañías energéticas en sus respectivas ofertas para captar o mantener el mayor número de clientes.

Gas natural

La rebaja de sus facturas deben provenir necesariamente de la aceptación de las muchas ofertas y promociones que genera el sector en estos momentos, siendo una de las más destacadas la que se genera a través de la contratación online, y que puede disminuir hasta un 10% el precio por su consumo y también asociándola a la factura eléctrica.

Pero es a través de las nuevas tarifas planas de luz y gas donde el ahorro es mayor, disponiendo de un 50% de bonificación de la cuota mensual, aunque de momento esta estrategia comercial sólo se aplica durante un tiempo limitado, en torno a un trimestre.

Agua

Es uno de los servicios donde la bajada de tarifas es más difícil de conseguir debido a la falta de liberalización del sector y, en donde todas las recetas de ahorro pasan necesariamente por las acciones individuales de los usuarios como fórmula para contener el gasto: eliminando averías, racionalizando el aseo personal (dando preferencia a la ducha sobre el baño, por ejemplo) o empleando sencillos y archisabidos trucos para que el consumo no se dispare.

Telefonía

Cambiando de tarifas e incluso de compañía la posibilidad de gastar menos todos los meses es una realidad tanto en los servicios fijos como en los móviles. Sobre los primeros se pueden aprovechar las ofertas más agresivas que agrupan varios servicios en una misma factura (fijo, internet, televisión, etc…), mientras que en otros modelos las tarifas para nuevos clientes pueden llegar a la mitad de su precio habitual.

En referencia la telefonía móvil el abanico de alternativas se abre aún más para los consumidores que pueden recurrir a contratos más económicos en función de su nivel de llamadas (fines de semana, en horarios comerciales, al mismo operador, etc…).

Por otra parte quienes recurren más frecuentemente a este servicio pueden optar por tarifas planas que no les penalicen su exceso de llamadas.

Fuente: Rankia

¿No hay mañana?

Categoría 'Autosuficiencia' en ahorroactivo.wordpress.comDocumental de animación que trata sobre el agotamiento de los recursos, la energía, y el crecimiento. El problema del crecimiento infinito en un planeta finito: una paradoja. El vídeo nos introduce en el análisis del problema energético y ecológico que tiene nuestra civilización. No se puede crecer permanentemente como requiere el capitalismo, en un sistema con límites geográficos fijos en el que la única aportación de energía externa proviene del sol.

¿Quieres ahorrar dinero?. Hazte ecológico

¿Quieres ahorrar dinero?. Hazte ecológico

¿Quieres ahorrar dinero?. Hazte ecológico

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comLa electricidad, la alimentación, el transporte, el aire acondicionado, la calefacción, el agua… Los consumidores tienen que afrontar gastos y más gastos todos los meses, y algunos incluso suben de precio. Asumir un modo de vida ecológico supone no solo contribuir al cuidado de la naturaleza, sino también a un menor desembolso económico. Este artículo ofrece consejos, en orden alfabético, para ahorrar dinero mientras se es ecológico en diversos aspectos de la vida cotidiana.

Agua

La factura del agua es una de las ‘ineludibles’ y al igual que el recibo de la luz, se augura que cada vez sea más cara. Diversos hábitos y sistemas eficientes ayudan a reducir su consumo sin perder el confort: no dejar el grifo abierto mientras se hacen otras cosas, ducharse en vez de bañarse (siempre que no sea superior a cinco minutos), arreglar las fugas y goteos de grifos, instalar sistemas de ahorro y dosificación del agua, aprovechar el agua de la lluvia, etc…

Un gasto económico y ambiental asociado que puede evitarse es el consumo de agua embotellada. El agua de grifo en España es de suficiente calidad, y puede guardarse en una botella reutilizable.

Alimentación

Un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano (unos 1.300 millones de toneladas anuales) se pierden o desperdician, según Naciones Unidas. Este enorme despilfarro económico y ambiental se puede evitar o reducir si se aplican consejos como llevar una lista a la compra coherente con nuestro consumo, cuidar sobre todo los productos más perecederos, organizar los alimentos para acabarlos o congelarlos para alargar su vida.

El consumo de productos locales y de temporada suele ser más económico, y siempre más ecológico que si son traídos de muy lejos. Y si los cultivamos nosotros mismos en un huerto urbano, ya sea propio o de alquiler o compartido, además de ahorrar dinero entramos en contacto con la naturaleza y tenemos un hobby saludable.

Otro consejo consiste en no abusar de la carne, que rebajará también la factura de la compra a fin de mes y también la huella ecológica.

Belleza

Los productos de belleza comerciales tienen una alternativa ecológica mucho más barata tanto por sus ingredientes (basta tener huevos, limones, aceite de bebés, yogur o miel) como porque pueden hacerse en casa de forma sencilla.

Climatización

Mantener la temperatura adecuada puede suponer un gran gasto económico, si no se hace de forma ecológica, y no siempre se conseguirá más confort. Por ejemplo, cada grado que se sube el aire acondicionado, se consume un 7% más de energía. Un buen aislamiento térmico que recubra paredes y techos, o ventanas de doble acristalamiento son muy útiles durante todo el año. Asimismo, se pueden asumir recomendaciones adecuadas para cada estación, con el fin de evitar el calor en verano y el frío en invierno.

Energía

Reducir el gasto energético ahorra dinero y es bueno para el medio ambiente (menos combustibles fósiles, menos gases de efecto invernadero, etc…). Los consejos para ello son muy diversos. Algunos suponen una inversión inicial, pero se amortiza con creces, sobre todo teniendo en cuenta que la factura de la luz sube cada vez más: evitar el modo en reposo (stand-by) de los aparatos electrónicos, tener electrodomésticos de alta eficiencia energética (superiores a la clase A), utilizar bombillas de bajo consumo, hacer la colada con programas de agua fría, instalar sistemas ecológicos inteligentes, etc…

Limpieza

Productos como desinfectantes, blanqueadores, ambientadores o abrillantadores se pueden reducir e incluso evitar con diversas alternativas ecológicas, sencillas y baratas. Agua, vinagre, papel de periódico, limón, jabón natural o incluso ketchup son algunos ingredientes básicos de la ecolimpieza casera.

Ocio y cultura

El ahorro no debe estar reñido con el ocio y la cultura, y mucho menos si son ecológicas. Se pueden buscar (y solicitar a las instituciones, si no las hay) actividades gratuitas o muy económicas relacionadas con el medio ambiente en nuestra ciudad, ir a la biblioteca, buscar en Internet o compartir con amigos y familiares libros, películas o documentales sobre medio ambiente, colaborar con alguna ONG ambiental, ver aves, etc…

Productos de consumo

Seguir una estrategia de consumo responsable y ecológica nos ahorrará mucho dinero sin que seamos menos felices: antes de comprar algo nos tenemos que preguntar si en realidad lo necesitamos, no dejarse influir por modas o publicidades agresivas, comparar productos para elegir la mejor relación precio-calidad, intercambiarlos o buscarlos de segunda mano, reutilizar al máximo lo que tengamos en casa, etc…

Trabajo

Las empresas y los trabajadores que asumen criterios ecológicos y buenas prácticas de responsabilidad social corporativa (RSC) mejoran su competitividad y sus resultados a la vez que el medio ambiente. Aprovechar bien todo el material; reutilizar y compartir utensilios; recargar los cartuchos de tinta de las impresoras; ser más eficientes en el consumo del agua o la energía; o introducir sistemas de teletrabajo para reducir el uso del transporte son algunos consejos prácticos que pueden asumirse.

Transporte

Ir en coche privado, además de contaminar el medio ambiente, supone una práctica muy cara. Sin olvidarse del seguro, impuestos, el mantenimiento y otros gastos derivados, la gasolina consumida (cuyo precio también sube) puede salir una media de 1.300 euros anuales. Si no queda más remedio que utilizarlo, si se hace de forma eficiente puede ahorrarse hasta un 25% en combustible. También ayuda a nuestra economía y al medio ambiente compartir vehículo y garaje.

Ahora bien, es más barato y ecológico el transporte público, así que siempre que se pueda conviene utilizarlo. Sacarse los bonos que más se adapten a nuestro uso lo hará más económico, o instalar aplicaciones en el móvil para saber mejor su ubicación, frecuencias, etc… ayudará a utilizarlo de forma más eficiente y agradable.

La bicicleta es un medio económico y ecológico que se puede compaginar con otros transportes para llegar a más sitios, e incluso para ir al trabajo.

Vacaciones

Los diversos momentos vacacionales a lo largo del año se pueden disfrutar de forma intensa, sin gastar demasiado dinero ni maltratar al medio ambiente. Quedarse en nuestro entorno nos evita costosos medios de transporte y nos permite gozar de lugares y ofertas que nuestra vida cotidiana nos impide el resto del año.

Pero si queremos salir fuera y conocer nuevos lugares, hay muchas posibilidades ecológicas y económicas. Viajar en bicicleta o transporte público, ir a un espacio natural, apuntarse de voluntario ambiental, etc… dan mucho juego.

Fuente: Eroski Consumer