En 2020 finaliza el plazo para cambiar pesetas por euros

En 2020 finaliza el plazo para cambiar pesetas por euros

En 2020 finaliza el plazo para cambiar pesetas por euros

Categoría 'Economía Española' en ahorroactivo.wordpress.comLos españoles aún conservan en su poder un total de 1.666 millones de euros en pesetas sin canjear a septiembre de 2014, el equivalente a 277.119,08 millones de pesetas, de los que 862 millones de euros (143.424,73 millones de pesetas) se guardan en billetes, y 804 millones (133.774,34 millones de pesetas) en monedas, según datos del Banco de España.

En el mes de septiembre se canjearon dos millones de euros, un millón en billetes y otro millón en monedas. Entre enero y septiembre, se han canjeado siete millones de euros en billetes y dos millones en monedas.

En el conjunto de 2013, se canjearon 15 millones de euros. La conversión se hizo principalmente en billetes, con un canje de 12 millones de euros. En monedas se cambiaron 3 millones de euros.

El Gobierno español fijó en tres meses el periodo de convivencia para ambas monedas, desde el 1 de enero de 2002, cuando comenzó a circular el euro en el bolsillo de los españoles, hasta el 31 de marzo del mismo año, y, desde entonces y hasta el siguiente 30 de junio, estableció un periodo de canje de las monedas y de los billetes en pesetas en las oficinas bancarias. A partir del 1 de julio de ese año, los españoles tienen que acudir a las delegaciones del Banco de España si aún conservan la antigua divisa nacional.

El banco emisor estima que el 45% de las monedas en pesetas que estaban en circulación antes de la entrada del euro nunca serán entregadas al Banco de España para su canje porque permanecerán en manos de los españoles como pieza de coleccionismo, o bien por deterioro, pérdida o salida del país en los bolsillos de los turistas.

El Banco de España dejará de cambiar pesetas a euros de forma definitiva el día 31 de diciembre de 2020, por lo que los españoles aún tienen cinco años y medio para retornar los 277.698 millones de la antigua moneda nacional y conseguir los 1.669 millones de euros que valen hoy en día.

Fuente: finanzas.com

Smart Beta: entre gestión activa e indexada

Smart Beta: entre gestión activa e indexada

Smart Beta: entre gestión activa e indexada

Categoría 'Fondos de Inversión' en ahorroactivo.wordpress.comEl eterno debate sobre gestión pasiva o activa ha dado paso a extremos como los ETFs (o fondos cotizados) o los fondos de retorno absoluto, en los que el objetivo propuesto es obtener retornos en cualquier entorno de mercado, gracias a su habilidad gestora.

La gran ventaja de los ETFs es su bajo coste ya que, respecto a los fondos de gestión activa, su cartera replica un índice. Cuando las rentabilidades no son muy elevadas, las comisiones ganan una gran importancia, por lo que se argumenta que los inversores posiblemente sólo puedan soportar las comisiones de gestión cuando se trata de los mejores gestores o la mejor asignación de activos. Pero no sólo hay que considerar los costes de gestión, sino también los de operativa, derivados de rotación de la cartera. Con unas rentabilidades difíciles de mantener por largos periodos de tiempo, se argumenta que los fondos de gestión activa que consiguen resultados superiores al mercado podrían considerarse progresivamente como productos de diseño, para aquellos inversores con grandes patrimonios, del mismo modo que un deportivo difícilmente puede ser un automóvil utilizado como herramienta de trabajo.

Consecuentemente, los productos cotizados han tenido una evolución espectacular desde su creación. Pero la virtud puede estar en el punto medio entre dos extremos. Una nueva opción ha surgido que, conocida como Smart Beta, describe un fondo indexado que se desvía de los índices de capitalización estándar de renta variable, como el S&P 500 y otros índices similares. Normalmente disponibles como productos cotizados.

Para la construcción de los índices smart beta se siguen diversas estrategias basadas en factores como carry, value, momentum, growth, volatilidad o small caps, entre otras, dependiendo de cada proveedor.

Una estrategia de factor puro riesgo, con exposición a un riesgo específico no tradicional, genera un retorno a cambio de ese riesgo. Los factores de puro riesgo se construyen en muchos casos como estrategias de market neutral, como por ejemplo una cartera que esté larga en renta variable con bajas valoraciones y corta en renta variable con valoraciones elevadas, de tal forma que la exposición sea market neutral, también denominada Factor Value de Renta Variable. O también una cartera con posiciones largas en divisas de elevada rentabilidad y corta en divisas de baja volatilidad, a la que se denomina Factor FX Carry.

Puesto que los productos cotizados no son siempre la inversión ideal para todos los inversores (la fiscalidad es como de la una acción bursátil) podemos utilizar la idea de smart beta para construir una cartera en la que incluyamos fondos con factores ganadores.

Podemos formar una cartera de fondos ‘ganadores’ de acuerdo con los estudios académicos que demuestran cómo, en el largo plazo, la inversión value supera a la de estilo growth, la de baja volatilidad a la de elevada volatilidad y la de small caps a la de empresas de gran capitalización.

Tenemos así una cartera en la que incluimos factores potencialmente con mejor comportamiento en el largo plazo, con volatilidades reducidas, que puede formar parte del núcleo de una cartera agresiva o complementar una de perfil equilibrado. Seleccionando fondos con comisiones reducidas, la inversión a través de fondos es fiscalmente más ventajosa, ya que puede traspasarse el patrimonio entre diversos productos sin que se apliquen retenciones hasta el momento de su rescate, en base a las plusvalías realizadas.

A pesar de cuánto se está ensalzando, smart beta tampoco es la panacea de la inversión. En esencia, puede considerarse simplemente una indexación reforzada o una forma de gestión activa con menor rotación de la cartera. Por ello, como cualquier otro modelo de gestión cuantitativa, su punto débil es la durabilidad y predictibilidad de los factores en que se base, así como de la transparencia en su aplicación, importante a la hora de tomar la decisión de inversión. Es importante también entender claramente por qué se mantiene cada posición y la ponderación de cada una de ellas. Sin contar el efecto desestabilizador que una inversión masiva en un factor como el de baja volatilidad podría provocar en los mercados.

Fuente: Cotizalia

Libro ‘Consumir menos, vivir mejor’ de Toni Lodeiro

Libro 'Consumir menos, vivir mejor' de Toni Lodeiro

Libro ‘Consumir menos, vivir mejor’ de Toni Lodeiro

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.com‘Consumir menos, vivir mejor’ tiene 500 páginas y cubre temas como el papel de las multinacionales, autogestión de la salud, simplicidad de vida, trabajo, energía, agua, basuras, alimentación, soberanía alimentaria, limpieza e higiene, partos, doulas, crianza, ocio, dinero ético, turismo, bioconstrucción, cooperativas, sofware libre y más.

A pesar de ser un libro escrito en el año 2008, su información y datos no se han quedado obsoletos y siguen siendo válidos y prácticos, aunque se puede ampliar más porque son todos temas muy actuales.

¿Qué saco yo en limpio?

  • Al analizar nuestros hábitos de vida, nos damos cuenta de cómo ‘el sistema’ (leyes, culturas, intereses económicos…) dirige nuestra vida y nuestros actos concretos.
  • Ver que muchas cosas ‘normales’ son ‘mandatos sociales’ y no deberes universales, nos ayuda a soltar lastre, librándonos de falsas necesidades.
  • Si nuestro entorno mejora (o se degrada más lentamente, según los casos), será más agradable vivir en él.
  • Ahorrar dinero.
  • Tener más tiempo para las cosas que nos gustan.
  • Conocer gente y hacer nuevas amistades.
  • Aprender cosas nuevas, nuevas aficiones o vocaciones.
  • Ganar salud.

Descargar el libro: www.nodo50.org

Audiolibro: ‘El arte de hacer dinero’ de Mario Borghino

Audiolibro: 'El arte de hacer dinero' de Mario Borghino

Audiolibro: ‘El arte de hacer dinero’ de Mario Borghino

Categoría 'Planificación financiera' en ahorroactivo.wordpress.comEn este audiolibro será posible encontrar las herramientas necesarias para construir el liderazgo que nos permita alcanzar nuestra independencia financiera, y acumular lo suficiente para cuando nos llegue el momento de retirarnos de nuestra vida activa.

La independencia financiera consiste en que el dinero trabaje para nosotros, y no que nosotros trabajemos para el dinero.

Muchos problemas económicos no se explican por la falta de ingresos, sino por la indisciplina en sus gastos, y su incapacidad para ahorrar.

Descarga en: decidatriunfar.net

Cómo organizar un funeral económico

Cómo organizar un funeral económico

Cómo organizar un funeral económico

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comDurante los próximos días los cementerios se llenarán de flores y de familiares que visitan las tumbas de sus seres queridos. Dar sepultura a un allegado, además de ser uno de los momentos más dolorosos de la vida, puede resultar muy caro, ya que el precio de los servicios funerarios oscila, de media, entre 3.000 y 3.500 euros, según señala Jesús Pozo, responsable de prensa de la Empresa Mixta de Servicios Funerarios de Madrid (EMSF) y la compañía funeraria Funespaña. Cuando las economías domésticas siguen sin pasar por su mejor momento, hacer un entierro digno pero sencillo es posible, como se resume en las siguientes líneas, y, además, se abaratarán muchos costes. Así, prescindir de recordatorios y de publicar esquelas en los medios, o hacer el velatorio en casa, resulta más económico.

Funeral digno, pero sencillo

Inhumaciones, cremaciones o donar el cuerpo a la ciencia. Tras la muerte, el alojo de los restos del fallecido se puede hacer de diversas maneras. En España, la práctica más utilizada es la inhumación, aunque cada vez hay más cremaciones, como indica Jesús Pozo, quien añade que la media de incineraciones es del 33%. Y hay casos, como los de Málaga y Sevilla, donde se superan el 70% de cremaciones. En general, la incineración es más barata, pero tampoco es una regla aplicable a todos los municipios españoles.

A la hora de saber cuánto puede costar un funeral, conviene distinguir entre el servicio funerario y el de enterramiento. Los costes funerarios (que incluyen un tanatorio) suelen estar unificados en cualquier lugar de España, mientras que hay mucha diferencia con los gastos de enterramiento, que dependen de la localidad.

Los precios de un funeral se mueven, de media, en una horquilla de entre 3.000 y 3.500 euros. Estos costes se pueden rebajar, si se escogen materiales de calidad media y se restan complementos a la hora de despedir a un ser querido:

  • Ataúd o urna: los hay de importes muy diversos y de calidades también muy distintas. No es preciso escoger el de más alta gama y la madera más noble, ni el más ornamentado. Un sencillo féretro es suficiente. Los mismos criterios que a los ataúdes se pueden aplicar a las urnas funerarias, cada vez más utilizadas.
  • Lápida: aunque se tenga comprado un nicho o columbario (nicho para albergar cenizas), la piedra de mármol que los reviste y las inscripciones hay que abonarlas aparte. Este gasto no es habitual que se contemple al comprar un nicho y encarece de modo notable el sepelio. Como en el caso del féretro o la urna, no es preciso contar con el mármol de mejor calidad, ni llenar la lápida con inscripciones, fotografías o dibujos.
  • Flores: la variedad de arreglos florales es bastante amplia. Hay ramos, centros, coronas, almohadillas… y algunos, incluso, llevan los colores del equipo favorito del finado. Pero no es preciso inundar de flores el cementerio. Si no se dispone de mucho presupuesto, un arreglo sencillo y bonito basta para dar el último adiós a un familiar.
  • Tanatorio: son muy prácticos, y se utilizan para pasar el tiempo que transcurre entre el momento en que se produce el fallecimiento de una persona y la salida hacia el cementerio. Pero el uso de estas instalaciones no es obligatorio, y se abaratan los costes de un funeral si el fallecido permanece en su domicilio o en los velatorios de hospitales, residencias, etc… En el caso de los centros hospitalarios, hay un horario limitado para velar al cadáver.
  • Esquelas: resultan muy útiles para dar a conocer la muerte de un ser querido, y para que personas que lo trataron en vida puedan despedirle en el cementerio o el tanatorio. Se incluyen en los periódicos más leídos de la ciudad y, en algunos municipios, se colocan en el portal de la casa donde residía el fallecido o en calles céntricas. Es más un símbolo social, del que se puede prescindir en momentos de apuro económico. Sin esquelas, se puede comunicar la muerte de un familiar a las personas más cercanas, y estas darán la noticia al resto de conocidos.
  • Recordatorios y mesas de firmas: como en el caso de las esquelas, los recordatorios y los libros de firmas son gastos perfectamente prescindibles cuando la economía familiar no pasa por los mejores momentos.
  • Coches de acompañamiento: los vehículos fúnebres son esenciales para trasladar el féretro. Pero se pueden obviar los de los acompañantes, que pueden trasladarse al cementerio en sus automóviles particulares. En algunos casos, el cementerio no está cerca y las personas que desean acudir a la inhumación o cremación van en un autobús dispuesto por la funeraria; es, por supuesto, otro de los primeros servicios que hay que recortar.

En el lado contrario de la balanza están las peticiones especiales por parte de los familiares y la personalización del servicio, que cuestan mucho más dinero. Aunque pueda parecer extraño, en una situación de crisis como la actual, hay una tendencia al alza en estos encargos.

Con seguro, más cómodo y sencillo

Tras la muerte de un familiar, al dolor se une la necesidad de darle sepultura o incinerarlo y de realizar numerosos trámites administrativos para certificar su deceso. El proceso es sencillo, pero farragoso, sobre todo teniendo en cuenta el estado de ánimo de los más allegados al difunto, cuyo último pensamiento es, en esos momentos, hacer gestiones. Por ello, las aseguradoras se encargan de todos los detalles.

El ramo de decesos es uno de los más antiguos y específicos del mercado español de seguros, y el 51% de la población de nuestro país tiene un seguro de decesos. Esta cifra se amplía al 60% en el caso de los fallecidos. El seguro cubre los gastos de tanatorio, flores, recordartorios… y hace frente a los costes del funeral, los desplazamientos, las esquelas e, incluso, la vuelta a casa si la muerte ocurre en el extranjero o la asistencia jurídica a la familia.

Cuando se produce un fallecimiento, basta con tener el Documento Nacional de Identidad (DNI) del finado, su póliza del seguro y el último recibo abonado. Con esos datos se llama a la aseguradora, que correrá con los gastos y se encargará de resolver los trámites y gestiones administrativas inherentes a la muerte.

Pero hay que tener en cuenta que las compañías de seguros no son funerarias, no tienen tanatorios, coches fúnebres para el traslado de fallecidos, ni hornos crematorios… Para todos estos servicios, subcontratan a una empresa funeraria que debe elegir la familia. La aseguradora se limita, después, a pagar en función de lo que se haya contratado en póliza.

Funerales laicos

La mayoría de los funerales que se celebran en España son religiosos (católicos, casi todos). Pero también hay funerales de otras confesiones y funerales laicos, que cada vez son más demandados.

Respecto a su precio, depende de lo que requiera la familia, porque el abanico es muy grande. Los hay con música en directo, música enlatada, con vídeos, libros familiares, recuerdos, servicio de catering…

Fuente: Consumer.es

¿Qué pasa con mis acciones y mis fondos de inversión si quiebra mi broker?

¿Qué pasa con mis acciones y mis fondos de inversión si quiebra mi broker?

¿Qué pasa con mis acciones y mis fondos de inversión si quiebra mi broker?

Categoría 'Fondos de Inversión' en ahorroactivo.wordpress.comSi estas operando en Bolsa, seguramente te habrás hecho alguna vez esta pregunta, sobre todo con lo que pasaría con nuestro dinero: ¿Puedo perder todo mi dinero?, ¿Perderé alguna parte proporcional de mi dinero?, ¿Qué puede pasar?.

En el caso que el broker con el que operamos quebrara, nuestras acciones o fondos de inversión estarían a salvo, ya que tanto las acciones como los fondos no están a nombre del broker, sino al nuestro. El único cambio que podríamos notar es que nuestros fondos o acciones pasarían a otro broker diferente.

Los gestores de los mercados de valores tienen unos registros parecidos a los del registro de la propiedad de los bienes inmuebles, ya que son valores nominativos en los que se quedan grabados los propietarios de las acciones y con el número de acciones que se tengan. Es más, cuando compramos o vendemos acciones, una parte proporcional de la comisión que pagamos va para esos gastos de inscripción en ese registro.

Si nuestro broker llegara a quebrar, cuando deba liquidar, lo que deberá hacer es vender todos los activos que tenga, uno de esos activos, es la cartera de clientes que tenga el broker, que será comprada por otro broker por un precio negociado.

¿Nos garantizan los brokers nuestro dinero en caso de quiebra?

Dependiendo con el tipo de broker con el que queramos operar, debemos asegurarnos de que están respaldados por algún fondo de garantías que cubrirían la inversión del accionista en el caso de que el broker quebrara, y encontramos los dos más importantes:

El Fondo de Garantía de Inversiones (FOGAIN) ofrece una indemnización a los inversores de sus entidades adheridas (sociedades de valores, agencias de valores y sociedades gestora) de hasta 100.000 euros en determinados supuestos de insolvencia de la entidad que presta el servicio de inversión, por el dinero y valores depositados o confiados a la entidad. (ClickTrade, Renta 4…)

El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) tiene por objeto garantizar a los depositantes de las entidades de crédito la recuperación de sus depósitos dinerarios y en valores hasta 100.000 euros por titular y entidad. (BBVA, Santander, Caixabank…)

¿Qué pasaría si quebrara la Gestora de Fondo?

En el hipotético caso que esto ocurriese, y la gestora del fondo presentase un concurso de acreedores declarándose insolvente, los activos del fondo quedarían fuera de la masa concursal y los partícipes podrían recibir íntegro el valor de la inversión en ese momento. Sólo se verían afectados por la quiebra si el fondo tuviera acciones o valores en dicha entidad.

¿Qué pasa si tengo una cuenta omnibus?

Por otro lado, existen otro tipo de cuentas, llamadas cuentas ómnibus. En este tipo de cuentas, las cuentas de los clientes del broker están juntas en una única cuenta. El poseedor de esta cuenta de valores que aparece en el registro es el broker, no nosotros (o sus clientes).

Un ejemplo, imaginar 3 personas que son clientes de un broker con cuenta ómnibus, y la primera posee 1.000 acciones de X, la segunda 2.000 acciones de X y la tercera 5.000 acciones de X. En el registro oficial sólo existe una cuenta, que es la del broker, por lo tanto en ese registro aparecerán las 8.000 acciones de X a nombre del broker (aunque en realidad son la de los 3 clientes) y no los nombres de los tres clientes que poseen las acciones realmente.

Si el broker con cuenta omnibus quiebra, la entidad debe establecer un procedimiento interno que permita individualizar contablemente la posición de cada cliente.

¿Son seguras en caso de quiebra este tipo de cuentas?

La única ventaja que encontramos es que es más barato, aglomerar a muchos inversores en una cuenta única tiene como consecuencia que las comisiones sean mucho más bajas.

Aunque inconvenientes que pueden surgir son mayores, en un principio el hecho de que la gente no tenga sus acciones en el registro oficial es un problema, normalmente el broker mediante un sistema interno de la empresa sabe el número de acciones que posee cada uno de sus clientes. Aunque está claro es que un registro interno no tiene nada que ver con un registro oficial.

En España, cuando una entidad utiliza una cuenta omnibus para la operativa de sus clientes, la cuenta está abierta a nombre de la entidad, pero el patrimonio de dicha cuenta es de los clientes y en ningún caso, la entidad podrá disponer del patrimonio de esa cuenta sin orden expresa del cliente.

Fuente: Bolsa desde cero