¿Qué tener en cuenta a la hora de cancelar un depósito?

¿Qué tener en cuenta a la hora de cancelar un depósito?

¿Qué tener en cuenta a la hora de cancelar un depósito?

Categoría 'Planificación financiera' en ahorroactivo.wordpress.comAntes de cancelar un depósito hay que pensárselo dos veces y tener en cuenta la comisión de cancelación, que en la mayoría de los depósitos supondrá una disminución en la remuneración final.

Hay que tener las ideas muy claras a la hora de invertir en un depósito, pues hay que estar seguro de que sólo le va hacer falta el dinero cuando finalice el plazo que establece el contrato y no lo necesitará antes.

Los depósitos son productos que conllevan un bajo riesgo, pero una rentabilidad moderada.

Si contrata un depósito y decide (siempre que el producto lo permita), rescatar el dinero de forma anticipada, antes de que llegue a su vencimiento, lo más habitual es que tenga que hacer frente a una penalización por ello.

Factores a tener en cuenta:

  • La letra pequeña: A la hora de contratar un depósito, además de valorar la rentabilidad ofrecida o la vinculación exigida (domiciliación de nómina o recibos), también debe valorar las condiciones que le aplicarán en caso de que decida recuperar su dinero de manera anticipadamente como la fiscalidad, las comisiones de penalización, etc…
  • La posibilidad de cancelación anticipada: No debe confundir los depósitos a plazo fijo con los depósitos estructurados (aquellos cuya rentabilidad suele estar vinculada a la evolución de algún índice bursátil), y en los que muchas veces no se permite la cancelación anticipada. Incluso tratándose de un depósito a plazo fijo, puede que en el contrato se recoja una cláusula en la que quede a voluntad del banco el aceptar o no la cancelación anticipada del depósito.
  • La penalización: En la mayoría de los casos suele ser una reducción de los intereses pactados o una comisión de cancelación, en este último caso deberá tributar por los intereses cobrado en el IRPF (al 21,25% o al 27%), y no podrá deducirse esa comisión como gasto. Según las buenas prácticas bancarias del Banco de España, el importe de la penalización no debe ser superior al de los intereses brutos devengados desde que se contrató el depósito hasta la fecha de cancelación (el contrato fijará la penalización real).
  • Tipos de penalización: Aplicación de una comisión sobre el capital inicialmente invertido o reducción de los intereses devengados hasta ese momento:
  1. Teniendo en cuenta el tiempo que falta hasta el vencimiento del depósito, por ejemplo una entidad le puede cobrar un 3% de cancelación por el tiempo que deja de tener su dinero allí.
  2. Teniendo en cuenta el tiempo transcurrido hasta el momento de la cancelación.
  3. Una reducción fija, como la que ofrece en Banco Pichincha en el depósito a 1 año al descontar el 1% sobre el interés correspondiente.

Consejos:

  • Evite los depósitos si piensa que puede necesitar el dinero y opte mejor por una cuenta de alta remuneración, como por ejemplo la cuenta Coins o por un fondo monetario, ya que no aplican penalización alguna a la hora de retirar el dinero.
  • Tener presente las horquillas de liquidez, pues algunos depósitos contemplan ciertos momentos en los que se evita o se reduce la penalización.
  • Si queda poco tiempo para el vencimiento del depósito, evite cancelarlo en la medida de lo posible.
  • Algunos depósitos contemplan la posibilidad de cancelación parcial (una parte del dinero invertido), sin penalizar el resto de la inversión.
  • Todo es negociable y antes de cancelar un depósito informesé de la penalización que le aplicaría la entidad y de si se puede evitar o reducir.

Fuente: Rankia

Bitcoin: Reino Unido sopesa cómo gravar sus transacciones

Bitcoin: Reino Unido sopesa cómo gravar sus transacciones

Bitcoin: Reino Unido sopesa cómo gravar sus transacciones

Categoría 'Nuevas Tecnologías' en ahorroactivo.wordpress.comLa popularidad de la moneda virtual bitcoin está obligando a las autoridades fiscales a ponerse al día para no perder recaudación. El problema es especialmente grave en Europa por la recaudación del IVA por la compra de bienes y servicios.

Por el momento, el vacío legal es bueno para los ‘bitcoiners’ británicos, porque no se aplica el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) por el hecho de comprar con bitcoins (aunque lógicamente el bien que se adquiere ya lleva incluido el IVA en su precio).

De momento, nadie está pagando IVA o impuesto por plusvalías por bitcoins en Reino Unido, de ahí que la autoridad fiscal del país esté revisando la fiscalidad de las monedas virtuales como bitcoins, según publica The Wall Street Journal. Aunque aún no se sabe cuando se regulará el tema, los expertos creen que los usuarios de la moneda deberán pagar algunos impuestos, que podrían ser similares al tratamiento fiscal del oro. Eso significaría que cualquier compra o venta a través de bitcoins debería pagar un IVA sólo sobre las comisiones cobradas por el intercambio de bitcoins y no sobre el importe total de la operación.

Gobiernos como Noruega y Alemania ya han dicho que aplicarán impuestos sobre las ganancias derivadas de la compraventa de monedas virtuales. En Estados Unidos no existe un impuesto sobre el valor añadido federal y el servicio de impuestos interno estudia si debería aplicarse un impuesto sobre ganancias de capital, uno sobre ingresos ordinarios u de algún otro tipo.

Las transacciones de divisas están exentas de IVA en Reino Unido, pero sólo si la moneda es de curso legal, que no es el caso de las monedas virtuales. Pero todavía no hay nada decidido.

Sin embargo, las autoridades deberán tomar alguna medida, porque el interés por bitcoin va en aumento. Diariamente se realizan en el mundo una media de 50.000 operaciones, frente a menos de 8.000 hace dos años.

Fuente: expansion.com

Deducciones actuales que podemos aplicar en el IRPF

Deducciones actuales que podemos aplicar en el IRPF

Deducciones actuales que podemos aplicar en el IRPF

Categoría 'Planificación Fiscal' en ahorroactivo.wordpress.comLa mejor forma de entender la forma de ahorrar en la declaración de la renta es conocer la fiscalidad vigente en este momento y para ello nada mejor que conocer las deducciones actuales que podemos practicar en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en España.

Hay que tener en cuenta que existen una serie de deducciones generales a la cuota que se aplican en todo el Estado español, menos Navarra y País Vasco por tener estas competencias transferidas, y otras que dependen de Comunidad Autónoma y que puede ampliar o limitar las deducciones sobre determinadas actividades o pagos. Estas deducciones se restan integramente de la cuota que hay que abonar por el impuesto o IRPF.

Las deducciones generales vigentes en este momento del 2013 son:

Deducción por vivienda habitual

Es una de las más importantes y en la actualidad permite deducir el 15% de las cantidades destinadas a adquisición, rehabilitación o adaptación de la vivienda habitual, así como las cantidades aportadas a la cuenta ahorro vivienda. Para poder practicar esta deducción primero debe acreditarse que se trata de la vivienda habitual.

Los últimos cambios normativos hacen que 2012 sea el último año en el que puede aplicarse esta deducción para quienes compren vivienda. Es decir, que los que adquieran un piso en 2013 ya no podrán disfrutar de esta deducción, algo que sin embargo no afecta a quienes hayan comprado su vivienda antes del 1 de enero de 2013. En este caso la deducción a practicar será de un 15% sobre las cantidades aportadas sobre un límite de 9.040 euros, lo que arroja una deducción máxima de 1.356 euros.

Como novedad en la renta 2012, se elimina la compensación fiscal por adquisición de vivienda habitual con anterioridad al 20 de enero de 2006 utilizando financiación ajena.

Deducción por alquiler de vivienda habitual

Esta deducción afecta por una parte al arrendador y por otra al arrendatario. En el primer caso, se contempla una reducción de carácter general del 50% de los costes que origine el alquilar la vivienda. La reducción puede ser del 100% cuando esta se alquila a personas de entre 18 y 30 años y con unos rendimientos netos del trabajo superiores a 7.236,60 euros.

Por su parte, los arrendatarios podrán deducirse con carácter general el 10,05% de las cantidades pagadas en concepto de alquiler de vivienda habitual siempre que la base imponible sea inferior a 24.020 euros. Al igual que la nueva deducción por vivienda que entrará en vigor en 2010, el impuesto está configurado de forma regresiva y sólo las rentas inferiores a 12.000 euros podrán aplicar la base de deducción máxima de 9.015 euros. A partir de ahí esta cantidad irá menguando hasta eliminarse en los mencionados 24.020 euros. A esta deducción se puede sumar la que practica cada comunidad autónoma, que en muchos casos elevan la edad de quienes alquilan hasta los 35 años.

Deducción por rehabilitación de la vivienda habitual

Reformar la vivienda habitual también da derecho a deducción, aunque sólo bajo determinados supuestos. En concreto podrá deducir cualquier obra que ‘que tenga por objeto la mejora de la eficiencia energética, la higiene, salud y protección del medio ambiente, la utilización de energías renovables, la seguridad y la estanqueidad, y en particular la sustitución de las instalaciones de electricidad, agua, gas u otros suministros, o favorezcan la accesibilidad al edificio o las viviendas, en los términos previstos en el Real Decreto 2066/2008, de 12 de diciembre, por el que se regula el Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2009-2012, así como por las obras de instalación de infraestructuras de telecomunicación realizadas durante dicho período que permitan el acceso a Internet y a servicios de televisión digital en la vivienda habitual del contribuyente’.

Además, para beneficiarse de la deducción la base imponible nunca podrá superar los 71.007,20 euros, aunque para beneficiarse del límite máximo de 6.750 euros anuales deberemos contar con una base inferior a 53.007,20 euros. A partir de esa cifra las cantidades sobre los que aplicar la deducción del 20% irán descendiendo a razón de 6.750 – 0,2 x (Base Imponible – 53.007,20).

Deducciones por donativos

Se puede deducir el 10%, 20% o 30% de las cantidades aportadas a entidades sin ánimo de lucro, actividades de mecenazgo y otras donaciones contempladas por entidades autorizadas por la ley. El porcentaje a aplicar depende del tipo de institución y la actividad que realice. Conviene aclara que se puede deducir no sólo las aportaciones extraordinarias, sino también las cuotas que se pagan como socio, así como por las aportaciones no dinerarias. En cualquier caso el porcentaje de deducción está limitado al 10% de la base liquidable con carácter general y al 15% para determinadas actividades y programas prioritarios de mecenazgo.

Se consideran como actividades prioritarias de mecenazgo las donaciones y aportaciones vinculadas a la ejecución de los proyectos incluidos en el Plan Director de Recuperación del Patrimonio Cultural de Lorca.

Deducción por nacimiento de hijos y madres trabajadoras

El papel de los hijos en la declaración de la renta puede ser un tanto lioso para muchas familias, pero también permite acogerse a una deducción de 100 euros mensuales durante los primeros 36 meses de vida del bebé siempre y cuando los progenitores trabajen por cuenta ajena. La cuantía de 1.200 euros al año se puede cobrar de forma anticipada como una renta de 100 euros mensuales o hacerlo a través del IRPF.

Deducción por actuaciones para la protección del Patrimonio Histórico Español y el Patrimonio Mundial

Esta es una de las deducciones en principio reservadas para las rentas más altas y supone una deducción del 15% de las inversiones o gastos para la adquisición de bienes del Patrimonio Histórico España que estuviesen fuera de nuestras fronteras, conservación, reparación, restauración, difusión y exposición de los bienes de su propiedad que estén declarados de interés cultural y la rehabilitación de edificios. La deducción no podrá superar el 10% de la base liquidable.

Deducción por planes de pensiones

La fiscalidad de los planes de pensiones no permiten una deducción propiamente dicha, sino que sirven para reducir la base imponible general en función de las aportaciones realizadas. Las cantidades a restar dependerán de la edad del contribuyente de forma que los menores de 50 años podrán deducir la menor de las siguientes cantidades: 10.000 euros (aportación máxima que pueden realizar) o el 30% de sus ingresos; y los mayores de 50 años podrán deducir la menor de las siguientes cantidades: 12.500 euros o el 50% de sus ingresos.

A estas deducciones hay que sumar las de carácter empresarial que incluyen las deducciones por incentivos y estímulos a la inversión empresarial en actividades económicas en estimación directa y las de estimación objetiva, así como la deducción por cuenta ahorro-vivienda. Además, también existe una deducción por las rentas obtenidas en Ceuta o Melilla.

Fuente: Declaración de la Renta

Qué impuestos hay que pagar por la compra de una casa

Qué impuestos hay que pagar por la compra de una casa

Qué impuestos hay que pagar por la compra de una casa

Categoría 'Planificación Fiscal' en ahorroactivo.wordpress.comLos gastos fiscales aparejados a la compra de una casa empiezan por dos impuestos: el IVA o el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, dependiendo del tipo de vivienda a comprar. Sin embargo, hay más impuestos y gastos a los que hacer frente:

IVA: el Impuesto sobre el Valor Añadido se ha de abonar en el caso de la compra de nueva vivienda. La obra nueva está grabada con un tipo de IVA reducido del 10%, en tanto que las vivienda de protección oficial se mantiene el tipo supereducido del 4%.

Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP): habrá que abonar este tributo cuando se adquiera una segunda vivienda, es decir, que no se trate de nueva vivienda. Al estar este impuesto gestionado por cada comunidad autónoma, el porcentaje concreto dependerá del gobierno regional.

Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD): en realidad este impuesto se configura junto con el de transmisiones patrimoniales y también está transferido a las comunidades autónomas, que pueden fijar el porcentaje a pagar dentro de unos límites generales. El tributo grava los documentos notariales, mercantiles y administrativos. El porcentaje varía entre el 0,1% y el 1% dependiendo del tipo de vivienda, aunque en caso de que no existiese normativa regional al respecto se aplicaría el 0,5%.

Gastos de inscripción en el Registro de la propiedad: no suelen superar el 1% y es uno de los trámites de los que suele encargarse la gestoría. En este caso no existe una cuota fija y cada gestoría puede cargar los honorarios que considere oportunos.

Gastos de escritura de la hipoteca: en caso de hipotecar la vivienda habrá que hacer frente a una serie de gastos de escritura.

Gastos por apertura de la hipoteca: se trata de una comisión en desuso pero que todavía aplican algunas entidades financieras a la hora de comprar el piso.

Este tipo de gastos relacionados con la compra de la vivienda son los que hacen que se recomiende contar con entre un 10% y un 20% de capital adicional al precio del piso para poder cerrar la adquisición sin problemas, a lo que habrá que sumar la cantidad que el banco no esté dispuesto a financiar.

Fuente: Declaración de la Renta

Como tributan las donaciones en la declaración de la renta

Como tributan las donaciones en la declaración de la renta

Como tributan las donaciones en la declaración de la renta

Categoría 'Planificación Fiscal' en ahorroactivo.wordpress.comA la hora de manejar nuestras finanzas personales pueden surgir muchas dudas pero una de las más habituales tiene que ver con las donaciones y más concretamente con el dinero que recibimos de familiares, especialmente de los padres. Lo cierto es que por más lógico que pueda parecer que un padre preste capital a sus hijos a coste cero o que ceda un terreno, vivienda o cualquier otro bien, este tipo de actos tienen su contrapartida fiscal.

Las donaciones tributan en la declaración de la renta, un hecho que debemos tener en cuenta antes de llevar a cabo cualquier acción de este tipo. Además, la donación afectará tanto a quien la recibe como a quien la hace. Se entiende que una donación es un regalo, la cesión de una parte a otra o la disposición gratuita de una persona a otra de bienes inmobiliarios, acciones, capital y en términos generales cualquier bien que se nos pueda ocurrir y que sea computable como un aumento patrimonial.

Las donaciones están reguladas por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. El importe a pagar en este caso no es fijo, sino que dependerá de la cantidad y el tipo de donación, que generalmente tiene que ver con quien recibe el bien. Además, también existen diferencias entre Comunidades Autónomas. La mayoría de contribuyentes suele tener en cuenta la necesidad de liquidar este impuesto, algo que debe hacerse en 30 días hábiles desde que la donación tiene lugar, pero pocos tienen en cuenta después también habrá que reflejarlo en la declaración de la renta.

En concreto, el donante, es decir, quien cede el bien, debe liquidar en el IRPF la correspondiente ganancia patrimonial. Dicho de otra forma: la donación se tratará como una compraventa y esto implicará abonar el 18% de la diferencia entre el precio de compra y de venta.

Lo que desconocen algunos contribuyentes es que el donante de un bien (quien lo otorga o cede, en su caso) debe liquidar en el Impuesto de la Renta la correspondiente ganancia patrimonial, como si se tratase de una compraventa. Y esto implica abonar un gravamen que se aplica a la diferencia entre el valor de transmisión y el valor real de esa propiedad. Por fortuna, existen exenciones, aunque estas dependerán de cada Comunidad Autónoma. El porcentaje concreto dependerá de la cuantía de forma que habrá que abonar el 21% hasta 6.000 euros, el 25% para las cantidades entre 6.000 y 24.000 euros y un 27% para las cantidades que excedan los 24.000 euros.

Pero no todas las donaciones tienen un efecto negativo en nuestro IRPF. Y es que las donaciones también dan acceso a deducciones en el IRPF. En concreto, se puede deducir el 10%, 20% o 30% de las cantidades aportadas a entidades sin ánimo de lucro, actividades de mecenazgo y otras donaciones contempladas por entidades autorizadas por la ley. El porcentaje a aplicar depende del tipo de institución y la actividad que realice. Conviene aclara que se puede deducir no sólo las aportaciones extraordinarias, sino también las cuotas que se pagan como socio, así como por las aportaciones no dinerarias. En cualquier caso el porcentaje de deducción está limitado al 10% de la base liquidable con carácter general y al 15% para determinadas actividades y programas prioritarios de mecenazgo.

Fuente: Declaración de la Renta