Cómo ahorrar en el trabajo

Cómo ahorrar en el trabajo

Cómo ahorrar en el trabajo

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comEl bono del metro, el billete de bus o el combustible del coche, los menús diarios y las bebidas, además de las compras pequeñas y diarias en comercios cercanos a la oficina, son las fuentes de gastos más habituales en el trabajo y que pueden descuadrar el presupuesto de la persona con empleo. Pero reducir esta ‘sangría’ es fácil si se aplican unas sencillas estrategias de ahorro, como las que se indican a continuación:

Minimizar los costes de transporte

Si el lugar del puesto de trabajo está cerca del domicilio, se puede aprovechar esta circunstancia para desplazarse todos los días a pie. Caminar es sano y permite, además, quemar calorías y despejarse antes de empezar la jornada laboral.

En los casos en que la empresa esté más alejada del hogar, se puede contactar con alguno o varios vecinos que trabajen en la misma zona e ir juntos, pagar los gastos entre todos o cada semana llevar uno su vehículo, o bien se puede recurrir al intercambio de coches.

Otra alternativa es utilizar los abonos de los transportes públicos, que pueden reducir el precio de cada trayecto en más del 20%, en algunos casos.

Suprimir los pequeños gastos

Es común tener un periodo de descanso por las mañanas, en torno a media hora, que se suele dedicar a tomar un café o refresco en algún establecimiento cercano al trabajo, o en la cafetería de la empresa. Se puede abandonar este hábito, y tomar el café en alguna máquina expendedora de estas bebidas, lo que reduce el gasto en cerca de un 50%.

O incluso se pueden suprimir estas visitas, y dedicar este tiempo a gestiones administrativas y bancarias o a la lectura de un buen libro, algo que ayudará a mantener la mente despejada y desconectar unos minutos de las labores profesionales.

Desayunar en casa

Se pueden aprovechar los días laborables para levantarse unos minutos antes y desayunar en casa, con toda o parte de la familia. Será un momento para estar reunidos todos alrededor de la mesa y, además, eliminar los gastos que genera desayunar todos los días fuera.

Llevarse la comida al trabajo

Si se tiene la jornada partida, y no hay tiempo suficiente para ir a comer a casa, el almuerzo es un gasto diario que sumar. Para que esta hora no suponga un desembolso excesivo, se puede llevar un táper y comer en la oficina. De no ser así, en última instancia siempre se puede recurrir a un menú económico, que ronda los 10 euros.

Preparar un pequeño botiquín

Se puede tener en el puesto de trabajo los principales medicamentos (aspirinas, antitérmicos, tiritas, etc…) para paliar cualquier eventualidad o pequeño problema de salud, como un resfriado, tos, diarrea… y evitar así tener que ir a la farmacia a por medicamentos. Además, es probable que la empresa disponga de servicios médicos y del oportuno botiquín en sus instalaciones. De no ser el caso, no estaría de más guardar las medicinas en algún cajón, y a la temperatura indicada.

Fuente: Eroski Consumer

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