¿No hay mañana?

Categoría 'Autosuficiencia' en ahorroactivo.wordpress.comDocumental de animación que trata sobre el agotamiento de los recursos, la energía, y el crecimiento. El problema del crecimiento infinito en un planeta finito: una paradoja. El vídeo nos introduce en el análisis del problema energético y ecológico que tiene nuestra civilización. No se puede crecer permanentemente como requiere el capitalismo, en un sistema con límites geográficos fijos en el que la única aportación de energía externa proviene del sol.

Cómo ahorrar en el trabajo

Cómo ahorrar en el trabajo

Cómo ahorrar en el trabajo

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comEl bono del metro, el billete de bus o el combustible del coche, los menús diarios y las bebidas, además de las compras pequeñas y diarias en comercios cercanos a la oficina, son las fuentes de gastos más habituales en el trabajo y que pueden descuadrar el presupuesto de la persona con empleo. Pero reducir esta ‘sangría’ es fácil si se aplican unas sencillas estrategias de ahorro, como las que se indican a continuación:

Minimizar los costes de transporte

Si el lugar del puesto de trabajo está cerca del domicilio, se puede aprovechar esta circunstancia para desplazarse todos los días a pie. Caminar es sano y permite, además, quemar calorías y despejarse antes de empezar la jornada laboral.

En los casos en que la empresa esté más alejada del hogar, se puede contactar con alguno o varios vecinos que trabajen en la misma zona e ir juntos, pagar los gastos entre todos o cada semana llevar uno su vehículo, o bien se puede recurrir al intercambio de coches.

Otra alternativa es utilizar los abonos de los transportes públicos, que pueden reducir el precio de cada trayecto en más del 20%, en algunos casos.

Suprimir los pequeños gastos

Es común tener un periodo de descanso por las mañanas, en torno a media hora, que se suele dedicar a tomar un café o refresco en algún establecimiento cercano al trabajo, o en la cafetería de la empresa. Se puede abandonar este hábito, y tomar el café en alguna máquina expendedora de estas bebidas, lo que reduce el gasto en cerca de un 50%.

O incluso se pueden suprimir estas visitas, y dedicar este tiempo a gestiones administrativas y bancarias o a la lectura de un buen libro, algo que ayudará a mantener la mente despejada y desconectar unos minutos de las labores profesionales.

Desayunar en casa

Se pueden aprovechar los días laborables para levantarse unos minutos antes y desayunar en casa, con toda o parte de la familia. Será un momento para estar reunidos todos alrededor de la mesa y, además, eliminar los gastos que genera desayunar todos los días fuera.

Llevarse la comida al trabajo

Si se tiene la jornada partida, y no hay tiempo suficiente para ir a comer a casa, el almuerzo es un gasto diario que sumar. Para que esta hora no suponga un desembolso excesivo, se puede llevar un táper y comer en la oficina. De no ser así, en última instancia siempre se puede recurrir a un menú económico, que ronda los 10 euros.

Preparar un pequeño botiquín

Se puede tener en el puesto de trabajo los principales medicamentos (aspirinas, antitérmicos, tiritas, etc…) para paliar cualquier eventualidad o pequeño problema de salud, como un resfriado, tos, diarrea… y evitar así tener que ir a la farmacia a por medicamentos. Además, es probable que la empresa disponga de servicios médicos y del oportuno botiquín en sus instalaciones. De no ser el caso, no estaría de más guardar las medicinas en algún cajón, y a la temperatura indicada.

Fuente: Eroski Consumer

¿Quieres ahorrar dinero?. Hazte ecológico

¿Quieres ahorrar dinero?. Hazte ecológico

¿Quieres ahorrar dinero?. Hazte ecológico

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comLa electricidad, la alimentación, el transporte, el aire acondicionado, la calefacción, el agua… Los consumidores tienen que afrontar gastos y más gastos todos los meses, y algunos incluso suben de precio. Asumir un modo de vida ecológico supone no solo contribuir al cuidado de la naturaleza, sino también a un menor desembolso económico. Este artículo ofrece consejos, en orden alfabético, para ahorrar dinero mientras se es ecológico en diversos aspectos de la vida cotidiana.

Agua

La factura del agua es una de las ‘ineludibles’ y al igual que el recibo de la luz, se augura que cada vez sea más cara. Diversos hábitos y sistemas eficientes ayudan a reducir su consumo sin perder el confort: no dejar el grifo abierto mientras se hacen otras cosas, ducharse en vez de bañarse (siempre que no sea superior a cinco minutos), arreglar las fugas y goteos de grifos, instalar sistemas de ahorro y dosificación del agua, aprovechar el agua de la lluvia, etc…

Un gasto económico y ambiental asociado que puede evitarse es el consumo de agua embotellada. El agua de grifo en España es de suficiente calidad, y puede guardarse en una botella reutilizable.

Alimentación

Un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano (unos 1.300 millones de toneladas anuales) se pierden o desperdician, según Naciones Unidas. Este enorme despilfarro económico y ambiental se puede evitar o reducir si se aplican consejos como llevar una lista a la compra coherente con nuestro consumo, cuidar sobre todo los productos más perecederos, organizar los alimentos para acabarlos o congelarlos para alargar su vida.

El consumo de productos locales y de temporada suele ser más económico, y siempre más ecológico que si son traídos de muy lejos. Y si los cultivamos nosotros mismos en un huerto urbano, ya sea propio o de alquiler o compartido, además de ahorrar dinero entramos en contacto con la naturaleza y tenemos un hobby saludable.

Otro consejo consiste en no abusar de la carne, que rebajará también la factura de la compra a fin de mes y también la huella ecológica.

Belleza

Los productos de belleza comerciales tienen una alternativa ecológica mucho más barata tanto por sus ingredientes (basta tener huevos, limones, aceite de bebés, yogur o miel) como porque pueden hacerse en casa de forma sencilla.

Climatización

Mantener la temperatura adecuada puede suponer un gran gasto económico, si no se hace de forma ecológica, y no siempre se conseguirá más confort. Por ejemplo, cada grado que se sube el aire acondicionado, se consume un 7% más de energía. Un buen aislamiento térmico que recubra paredes y techos, o ventanas de doble acristalamiento son muy útiles durante todo el año. Asimismo, se pueden asumir recomendaciones adecuadas para cada estación, con el fin de evitar el calor en verano y el frío en invierno.

Energía

Reducir el gasto energético ahorra dinero y es bueno para el medio ambiente (menos combustibles fósiles, menos gases de efecto invernadero, etc…). Los consejos para ello son muy diversos. Algunos suponen una inversión inicial, pero se amortiza con creces, sobre todo teniendo en cuenta que la factura de la luz sube cada vez más: evitar el modo en reposo (stand-by) de los aparatos electrónicos, tener electrodomésticos de alta eficiencia energética (superiores a la clase A), utilizar bombillas de bajo consumo, hacer la colada con programas de agua fría, instalar sistemas ecológicos inteligentes, etc…

Limpieza

Productos como desinfectantes, blanqueadores, ambientadores o abrillantadores se pueden reducir e incluso evitar con diversas alternativas ecológicas, sencillas y baratas. Agua, vinagre, papel de periódico, limón, jabón natural o incluso ketchup son algunos ingredientes básicos de la ecolimpieza casera.

Ocio y cultura

El ahorro no debe estar reñido con el ocio y la cultura, y mucho menos si son ecológicas. Se pueden buscar (y solicitar a las instituciones, si no las hay) actividades gratuitas o muy económicas relacionadas con el medio ambiente en nuestra ciudad, ir a la biblioteca, buscar en Internet o compartir con amigos y familiares libros, películas o documentales sobre medio ambiente, colaborar con alguna ONG ambiental, ver aves, etc…

Productos de consumo

Seguir una estrategia de consumo responsable y ecológica nos ahorrará mucho dinero sin que seamos menos felices: antes de comprar algo nos tenemos que preguntar si en realidad lo necesitamos, no dejarse influir por modas o publicidades agresivas, comparar productos para elegir la mejor relación precio-calidad, intercambiarlos o buscarlos de segunda mano, reutilizar al máximo lo que tengamos en casa, etc…

Trabajo

Las empresas y los trabajadores que asumen criterios ecológicos y buenas prácticas de responsabilidad social corporativa (RSC) mejoran su competitividad y sus resultados a la vez que el medio ambiente. Aprovechar bien todo el material; reutilizar y compartir utensilios; recargar los cartuchos de tinta de las impresoras; ser más eficientes en el consumo del agua o la energía; o introducir sistemas de teletrabajo para reducir el uso del transporte son algunos consejos prácticos que pueden asumirse.

Transporte

Ir en coche privado, además de contaminar el medio ambiente, supone una práctica muy cara. Sin olvidarse del seguro, impuestos, el mantenimiento y otros gastos derivados, la gasolina consumida (cuyo precio también sube) puede salir una media de 1.300 euros anuales. Si no queda más remedio que utilizarlo, si se hace de forma eficiente puede ahorrarse hasta un 25% en combustible. También ayuda a nuestra economía y al medio ambiente compartir vehículo y garaje.

Ahora bien, es más barato y ecológico el transporte público, así que siempre que se pueda conviene utilizarlo. Sacarse los bonos que más se adapten a nuestro uso lo hará más económico, o instalar aplicaciones en el móvil para saber mejor su ubicación, frecuencias, etc… ayudará a utilizarlo de forma más eficiente y agradable.

La bicicleta es un medio económico y ecológico que se puede compaginar con otros transportes para llegar a más sitios, e incluso para ir al trabajo.

Vacaciones

Los diversos momentos vacacionales a lo largo del año se pueden disfrutar de forma intensa, sin gastar demasiado dinero ni maltratar al medio ambiente. Quedarse en nuestro entorno nos evita costosos medios de transporte y nos permite gozar de lugares y ofertas que nuestra vida cotidiana nos impide el resto del año.

Pero si queremos salir fuera y conocer nuevos lugares, hay muchas posibilidades ecológicas y económicas. Viajar en bicicleta o transporte público, ir a un espacio natural, apuntarse de voluntario ambiental, etc… dan mucho juego.

Fuente: Eroski Consumer

13 consejos para afrontar la cuesta de Septiembre

13 consejos para afrontar la cuesta de Septiembre

13 consejos para afrontar la cuesta de Septiembre

Como cada año, en septiembre el dinero sale de los bolsillos con la misma celeridad con que caen las hojas de los árboles. Si la cuesta de enero es un clásico, la de septiembre no lo es menos. A los dispendios que, de forma inevitable, se hacen en las vacaciones estivales, se unen los gastos extra que supone regresar al colegio. Por ello, para salir airoso del final del verano conviene seguir una serie de pautas de ahorro que se detallan en el siguiente artículo, como prescindir de gastos superfluos, utilizar el transporte público o realizar pequeños gestos cotidianos para reducir el consumo de luz y agua.

Economía ‘de guerra’ para sobrevivir al mes de septiembre

Terminan las vacaciones y se inicia un nuevo curso, en el que los gastos se disparan. Volver de nuevo a la rutina y enfrentarse a la realidad puede ser el momento idóneo para plantearse nuevas metas o retos para todo el año. Todas las medidas deberían ir encauzadas a la consecución de un mayor ahorro para poder hacer frente a uno de los meses más difíciles.

Para lograrlo, conviene mentalizarse que sólo si se siguen ciertas pautas de consumo, responsable y racional, se podrá ahorrar de verdad y de manera constante. Para llevarlas a cabo es necesario mantener un alto grado de disciplina y ser tenaz, ya que sólo de esta manera se obtendrá un beneficio económico prolongado en el tiempo.

1. Eliminar los gastos innecesarios

Es el primer paso. Analizar en qué se gasta el dinero y de qué se puede prescindir. Siempre hay desembolsos que se pueden evitar. Sólo hay que hacer un repaso de lo que se gasta a diario para darse cuenta de cómo encarece una cuenta tomarse un postre cuando se come fuera de casa, o cuánto dinero se va cada semana en comprar un coleccionable o los sobres de cromos para los niños.

2. Ahorrar energía

Apagar las luces de las habitaciones cuando estén vacías, no dejar los aparatos conectados a la red eléctrica, cerrar bien los grifos… Son consejos básicos que siempre se repiten cuando se habla de la necesidad de ahorrar. Pero siempre cuesta ponerlos de verdad en práctica, por ser detalles tan pequeños. Conviene tomárselos en serio, ya que pueden suponer, a la larga, un considerable ahorro.

3. Contratar paquetes combinados

Los paquetes de electricidad, telefonía, Internet, etc… potencian el ahorro, sin tener que prescindir de ningún servicio. La dura competencia entre las compañías ha generado múltiples ofertas a precios muy asequibles, de los que puede aprovecharse el usuario.

4. Estar atento a las ofertas y promociones

Los comercios de todo tipo brindan de forma continua ofertas y promociones que permiten ahorrar. Eso sí, hay que estar al tanto de qué productos y en qué momentos están rebajados, ya que por lo general son propuestas puntuales y con fecha de caducidad.

5. Pagar en efectivo

Al pagar con dinero físico se controla más el gasto que si se utiliza la tarjeta, pues se ve cómo se vacía el monedero. Al usar los ‘plásticos’ y no tener que emplear efectivo, la percepción de desembolso es menor y se tiene la sensación de no gastar.

6. Eliminar todos los productos y servicios que no aporten nada

En numerosos hogares se tienen contratados más productos de los que a veces se necesitan. En los seguros hay coberturas duplicadas, por lo que conviene analizar todo con detalle y prescindir de lo menos preciso. Con las tarjetas bancarias, sucede igual: en lugar de tener varias, se puede tener una sola y, siempre, quedarse con la que no tenga comisiones.

En otro ámbito, las suscripciones a revistas profesionales que apenas se leen, o la matrícula y pago de cuotas del gimnasio al que después no se acude, deben anularse. Hay que ser racional y decidir con objetividad si el servicio que se tiene contratado compensa o no.

7. Cambiar de piso o renegociar el alquiler

Si se vive en régimen de alquiler y se anda justo de dinero, se puede intentar renegociar la renta mensual, dado que han bajado en los últimos meses. Si no es posible, se puede pensar en cambiar de vivienda, ya que la oferta actual de alquileres es muy elevada y los precios han disminuido.

8. Controlar el nivel de endeudamiento

No endeudarse por encima del nivel que se puede pagar es esencial, y más aún en época de ‘vacas flacas’. Las deudas lastran la economía doméstica para varios años. Conviene, además de no tirar de tarjeta con excesiva facilidad, no suscribir préstamos y planificar la economía al detalle con un presupuesto.

9. Apostar por el transporte público

Llenar el depósito del coche sale muy caro, y todavía más si se utiliza en la ciudad para realizar todos los trayectos. A ello hay que añadir la tensión que generan los atascos, el gasto en parquímetro… Si se puede, conviene emplear el transporte público, que cuenta con bonos para diversos segmentos como jóvenes, familias numerosas o pensionistas.

10. Arreglar la ropa

No se trata de ir a la moda de hace una década, ni de prescindir de comprarse algunas prendas nuevas. Pero el gasto en ropa (que muchas veces no se usa) es elevado, y ese dinero puede utilizarse para adquirir bienes más necesarios. Así que se puede alargar la vida útil de la ropa si se cuida con mimo o se lleva a talleres de arreglos.

11. Sacar partido a los cupones descuento de las páginas web

Internet ofrece hoy muchas posibilidades. Se puede aprovechar las ofertas de páginas como Groupon o Atrápalo, que brindan descuentos en ropa, viajes, limpiezas faciales o en dar un repaso al coche… Se pueden encontrar toda clase de servicios a precios muy rebajados.

12. Dejar de fumar y gastar menos en salir de fiesta

Siempre es buen momento para dejar de fumar, pero más aún cuando los costes de los cigarrillos no dejan de escalar. Retirarse de este hábito reportará un beneficio más que considerable para el bolsillo, y para la salud. Reducir el gasto en salir a cenar o de copas también supondrá un notable ahorro.

13. Plantearse nuevos retos de inversión

Para no gastar más de lo necesario es posible, además, plantearse nuevos retos en las inversiones. Conviene alejarse de propuestas arriesgadas y decantarse por planes realistas (fondos garantizados, dividendos, imposiciones de más rentabilidad, etc…) que permiten al pequeño y mediano ahorrador disponer de más dinero todos los meses.

La hucha en el banco

Otra pauta de ahorro puede consistir en trasladar la hucha a una cuenta del banco. Esta estrategia posibilita ahorrar dinero a través de este producto y acumular capital durante el curso. No obstante, no brinda rentabilidad alguna.

Para que los ahorros crezcan de forma regular, hoy en día hay algunas ofertas, como la Cuenta Ipork de CatalunyaCaixa, sin comisiones, que permite definir cuánto dinero se quiere ahorrar y se puede redondear a 1 o 5 euros. Otra alternativa es la hucha electrónica de Cajamar.

Fuente: Eroski Consumer

Cómo ahorrar hasta el 60% en el billete del AVE

Cómo ahorrar hasta el 60% en el billete del AVE

Cómo ahorrar hasta el 60% en el billete del AVE

Categoría 'Ahorro puro y duro' en ahorroactivo.wordpress.comBuscar compañeros de viaje para aprovechar la tarifa mesa de Renfe nunca fue tan fácil. Una web une a los usuarios para que los trayectos sean más baratos.

No son los asientos más cómodos del tren pero sí los más baratos. La tarifa mesa de Renfe proporciona un descuento de hasta el 60% sobre la tarifa normal trenes de AVE o de Larga Distancia, pero no es asequible a todo el mundo. Las 4 plazas de los asientos en torno a la mesa se venden de forma conjunta e indivisible. Si las compran 3 personas, aún disfrutarían de un 33% de descuento sobre el precio habitual del viaje pero lo ideal, si no se viaja en familia, es encontrar 3 personas más que tengan el mismo destino que nosotros y que quieran hacer el viaje a la misma hora. ¿Pero cómo?.

La avalancha de peticiones a Renfe provocó hace más de un año, que el operador ferroviario abriera un foro en Facebook en el que los viajeros pueden pedir o ofrecer plazas de mesa en distintos trayectos. Sin embargo, el sistema no cuenta con un buscador y la lista de inconvenientes es alargada.

Con ese tipo de ‘foros, das todos tus datos y la gente te abrasa con whatsapp, con llamadas a deshora y además luego te das cuenta de que la gente no se fía’, explica Nacho García. Porque el procedimiento habitual es que aunque quedemos con una persona para compartir mesa, es uno de los viajeros el que tiene que comprar los billetes y luego cobrar su parte al resto. Aquí puede pasar de todo. ‘Lo normal es que al ponerte de acuerdo en la hora y el trayecto, uno compre la mesa, es decir los cuatro billetes. Una vez que recibe el pago de los demás, les va enviando a cada uno el suyo’.

El factor confianza juega en estos casos un papel crucial. ‘Si hay buena intención, bien. Pero hay una serie de cosas que no te dan tranquilidad. Te puede pasar que alguien no te paga o que uno de los que había dicho que viajaba, y aunque tú ya hayas comprado la mesa, pues a última hora no vuelves a saber nada de él o te dice que no, que ya no lo quiere y entonces te sobra un billete’.

Precisamente por eso, porque durante un largo periodo de tiempo fue un usuario intensivo de la línea Madrid-Sevilla, Nacho García decidió montar con su socia Ángeles González la web ComparteAve, que te encuentra compañeros de viaje para aprovechar los descuentos.

Procedimiento

La página recoge varias opciones. La primera de ellas es la de los billetes sueltos, es decir, los billetes con tarifa de mesa que han sobrado y que se pueden comprar directamente sin tener que esperar a nada.

Si no hay ninguno que nos interese, lo siguiente sería buscar las mesas que ya ha creado alguien pero que le falta algún viajero. Y la última opción que queda, si no hay ninguna mesa creada, es la de crearla tu mismo y dar la opción a que otros viajeros puedan consultarla y apuntarse. ‘Una vez que nos confirman, procedemos a la compra y una vez que lo abonan procedemos al reparto de billetes entre los viajeros’, explica Nacho.

ComparteAve cobra 5 euros a cada viajero por trayecto. ‘Pero aún así, si se consigue una tarifa mesa, el porcentaje de descuento sigue siendo superior al del 50% con respecto a la tarifa de billete normal’, concluye.

Además, ‘hemos creado un apartado en el que la gente puede poner a la venta los billetes que les sobran. En este caso es una operación entre particulares y nosotros ahí no entramos, sólo ponemos la página web como herramienta para que la gente pueda publicar sus billetes, comprar y vender. Esto no tiene ningún coste ni ningún recargo por parte de la página web. Es entre usuarios, entre particulares. Nosotros solo los ponemos en contacto’, explica el fundador de la web.

Fuente: Cómo ahorrar hasta el 60% en el billete del AVE